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La cooperación internacional es la mejor estrategia en
la lucha antidrogas
Lourdes
Pérez Navarro
Durante los últimos dos
años, Cuba ha perfeccionado el enfrentamiento al narcotráfico
internacional y disminuido sus secuelas en el incipiente mercado
interno. Así lo demuestran los resultados de las operaciones Aché
III y Coraza Popular, desarrolladas desde el año 2003 por el
Ministerio del Interior (MININT) en coordinación con otras
instituciones y organizaciones de masas.
Desde entonces han sido
asegurados 6 097 kilogramos (kg) de drogas que recalaron en nuestras
costas y detectados 2 510 kg en las fronteras aérea y marítima;
por el canal postal fueron descubiertos envíos de estas sustancias
(0,1 kg) y literatura sobre el tema, y otros 150 kg provenientes del
tráfico interno resultaron incautados. Las cifras totales de drogas
ocupadas han disminuido ostensiblemente entre los años 2003 (5 676
kg) y 2004 (3 081 kg).
Esto es resultado de la
integralidad del enfrentamiento y de los recursos asignados para tan
importante tarea, los cuales posibilitaron el fortalecimiento de los
medios navales, aéreos, radiotécnicos y la especialización de
nuestras fuerzas, lo que, unido a las acciones de otros países de
nuestra área geográfica, permitieron alejar de las aguas
territoriales cubanas las operaciones de narcotráfico, precisó el
coronel José Hamel Ruiz Rodríguez, especialista de la Dirección
Nacional Antidrogas (DNA), al intervenir ayer en la Tercera
Conferencia sobre Fiscalización de Drogas en el Caribe, que
concluye hoy en el capitalino hotel Meliá Cohiba.
Resaltó que ha sido
posible, además, por la rápida recuperación de los alijos
llegados a nuestras costas y por el mayor intercambio de
información con los servicios antidrogas de la región. A partir de
informaciones transmitidas por las Tropas Guardafronteras cubanas,
estos han interceptado operaciones de narcotráfico internacional,
decomisado estupefacientes y capturado lanchas rápidas, aeronaves y
personas.
A pesar de ello, el
comercio de drogas ilícitas continúa siendo una amenaza para la
seguridad y la estabilidad de la región. Según explicó el
teniente coronel Guillermo Valdés Cantera, de la DNA, por los
recientes desmantelamientos de organizaciones criminales, el
narcotráfico varía constantemente sus rutas y modus operandi, y
establece nuevas alianzas transnacionales.
Muchos países del
Caribe y sus órganos policiales carecen de los recursos y
mecanismos necesarios para enfrentarse eficazmente a poderosas
bandas de narcotraficantes, subrayó Valdés Cantera. A tal problema
agregó la inexistencia de un consenso internacional para combatir
este flagelo, pues existen diferentes políticas de represión y
tratamiento judicial, así como una preocupante clasificación de
los estupefacientes en "duros" y "blandos" para su fiscalización,
lo cual crea fisuras en su enfrentamiento y promueve el tráfico.
Estamos conscientes, afirmó, de que la mejor estrategia en esta
lucha es la cooperación multinacional.
Cuba ha suscrito
acuerdos de cooperación en esta materia con 33 países y convenios
de asistencia jurídica con 49 naciones.
Fairbairn Liverpool,
coordinador del Programa de Control contra el Crimen y la Droga de
la Asociación de Estados del Caribe, recordó que las pequeñas
islas caribeñas carecen de los recursos necesarios para el
enfrentamiento antidrogas, por lo que se impone la creación de un
sistema de seguridad internacional con tal finalidad. Esta
conferencia, dijo, proporciona la plataforma para llevar adelante
ese propósito. |