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Trabajo Social
En la unidad está el
éxito
Silvia
Barthelemy
Para evitar que la
juventud incurra en hechos delictivos e indisciplinas sociales, y
para desterrar de nuestra sociedad esos males que empañan la obra
revolucionaria, son necesarios la integración y el trabajo
cohesionado de todas las organizaciones políticas y de masas del
país, y la profundización de la labor de los trabajadores
sociales.
Ideas como la anterior
fueron expuestas en el primer encuentro nacional para evaluar la
problemática de los jóvenes y el delito en nuestro país, que
reunió este viernes en el Centro de Convenciones de Cojímar a
representantes del Partido, la Policía Nacional Revolucionaria
(PNR) y jefes de trabajo social de todas las provincias.
No podemos conformarnos
con saber por qué algunos jóvenes y adolescentes cometen delitos,
dijo Enrique Gómez Cabeza, integrante del Buró Nacional de la UJC,
que dirige el trabajo social en el país; tenemos que analizar en
qué hemos fallado, agregó, qué nos ha faltado por hacer, pues es
seguro que todos podemos trabajar más con el propósito de
disminuir y desaparecer esos males.
Varias intervenciones
suscitaron el criterio de que los responsables de la educación
(escuela, familia, trabajadores sociales) y del trabajo preventivo
con las nuevas generaciones no están realizando todo lo que puede
hacer una sociedad como la nuestra, en la que existen los medios y
estructuras necesarios para lograr erradicar el delito y las
conductas que puedan propiciarlo.
Entre las propuestas de
trabajo que allí se aprobaron con el objetivo de ganar "con
inteligencia'' la batalla al delito, encontrar fórmulas que
permitan ir eliminando sus causas y las condiciones que lo generan,
se encuentran: coordinar la labor de los trabajadores sociales con
la PNR en las comunidades para la identificación y posterior
atención de los jóvenes que pueden ser procesados por comisión de
delitos.
También conocer la
vida, el ambiente familiar y social de esos jóvenes, y descubrir
qué elementos relacionados con tales temas pueden impulsarlos a
cometer hechos delictivos, para elaborar, partiendo de esos
conocimientos, una atención diferenciada a cada uno.
Se propuso, además,
lograr la vinculación más estrecha entre escuela y familia, seguir
de cerca la reinserción social de los ex reclusos y apoyar su
incorporación plena a la comunidad.
La promoción de
actividades de recreación sana en los centros docentes y
penitenciarios, escuelas de conducta y comunidades en las cuales
participen los instructores de arte, es otro de los objetivos a
implementar, para ir brindando a los niños, adolescentes y jóvenes
las opciones culturales que les proporcionen gozo espiritual y
cultural. |