Rechazo de Bush a evacuar tropas
de Iraq enfrenta opinión contraria
Washington,
18 de junio (PL).— A
contrapelo de la mayoría de los norteamericanos y de varios
legisladores, el presidente George W. Bush rechazó hoy retirar las
tropas de Iraq, donde han muerto más de 1 700 soldados de su
país.
En su tradicional mensaje sabatino,
el mandatario criticó los llamados de varios congresistas de ambos
partidos a replegar a las fuerzas del Pentágono.
Según Bush, el conflicto en esa
nación árabe es una prueba vital para la seguridad de la Unión
porque, dijo, forma parte de la guerra contra el terrorismo.
Con el pretexto de una cruzada contra
ese flagelo, el mandatario lanzó las invasiones a Iraq y
Afganistán, donde han muerto decenas de miles de civiles.
No obstante, el jefe de Estado
reconoció que la lucha en esa nación del Golfo Pérsico no será
fácil ni se "solucionará de la noche a la mañana".
Estas declaraciones forman parte de
una serie de intervenciones del gobernante para defender la
agresión a Iraq, en momentos en que la mayoría de los
norteamericanos cuestiona la estrategia de la Casa Blanca y exige la
evacuación del ejército.
Una encuesta divulgada esta semana
por la consultora Gallup reveló que el 59 por ciento de la
población quiere una retirada de las fuerzas norteamericanas.
Un reciente sondeo del diario The
Washington Post y la televisora ABC destacó que el 65 por ciento de
los estadounidenses ve de forma negativa la situación en aquella
nación.
Bush reconoció en su alocución el
descontento popular en la Unión por la guerra.
Sin embargo, la administración
republicana se resiste a anunciar un cronograma de repliegue de los
138 000 soldados acantonados en ese país del Medio Oriente.
En ese contexto, cuatro legisladores
presentaron días atrás un proyecto que obliga al Gobierno a
comenzar a evacuar a los militares a partir del 1ro. de octubre de
2006.
Dos demócratas y otros tantos
republicanos de la Cámara de Representantes anunciaron un plan que
exige al jefe de Estado elaborar un cronograma para el repliegue de
las fuerzas del Pentágono del país árabe.
Es la primera vez que un proyecto de
ese tipo es presentado por legisladores de ambos partidos, aunque en
2002 la gran mayoría de los demócratas y seis republicanos de la
Cámara baja apoyaron la retirada del ejército de ese territorio.