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Conmemoran en Baní centenario de la muerte de
Máximo Gómez
BANÍ, República
Dominicana, 17 de junio.— El centenario de la muerte de Máximo
Gómez fue conmemorado este viernes en su natal Baní, para recordar a
dominicanos y cubanos que "todo lo que falta por hacer es grande y
hermoso, y lo haremos".
Esas palabras del
austero banilejo presidieron el acto solemne en el parque que lleva
su nombre, al lado del solitario horcón del rancho natal y frente
al busto donado por Cuba en 1936 para recordar al Generalísimo de
su Ejército Libertador.
Esta vez, el rostro en
mármol del hombre que no aceptó ser Presidente de Cuba, porque
vislumbraba la maniobra de convertirla en una República
mediatizada, parecía sonreír, rodeado de numerosas ofrendas
florales y decenas de jóvenes estudiantes.
Las personalidades
dominicanas reunidas hoy aquí coincidieron en que Gómez ha sido
una personalidad insuficientemente reconocida en su propia Patria y
cuya trascendencia histórica es mucho mayor que su brillante genio
militar y fina sensibilidad política.
"El
Gobierno dominicano se inclina reverente ante la figura del más
grande de los guerreros nacidos o por nacer en esta media isla",
dijo Marcelino Ozuna, presidente de la Comisión Nacional de
efemérides patrias.
Ante la presencia de
entrenadores, deportistas, diplomáticos y familiares de los Cinco
Héroes prisioneros en Estados Unidos, el embajador cubano, Omar
Córdoba, trasladó a los dominicanos el profundo agradecimiento de
su pueblo por la existencia de Gómez.
"...El
hombre de la primera carga al machete, el que con la firma del
Manifiesto de Montecristi saldó junto a José Martí una
inquebrantable entrega a la causa independentista cubana, el adalid
reconocido por Antonio Maceo como General en Jefe del Ejército
Libertador", recordó Córdoba.
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