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Declaración final
del taller científico sobre el
movimiento 26 de julio
Los participantes en el
Taller Científico sobre el Movimiento 26 de Julio, reunidos en el
Palacio de Convenciones de La Habana los días 11 y 12 de junio del
2005,
CONSCIENTES del crucial
papel de la historia en el combate ideológico y en la elevación
del nivel de cultura general integral del pueblo cubano como parte
de la Batalla de Ideas a la que nos ha convocado el Comandante en
Jefe Fidel Castro,
HACIENDO SUYA la
formulación del Comandante en Jefe en el sentido de que "la
historia, más que una minuciosa y pormenorizada crónica de la vida
de un pueblo, es base y sostén para la elevación de sus valores
morales y culturales, para el desarrollo de su ideología y su
conciencia; es instrumento y vehículo de la Revolución".
CONVENCIDOS de que el
presente Taller ha servido como medio concreto para contribuir a los
objetivos antes enunciados:
EXPRESAN su
reconocimiento a las Oficinas de Historia del Consejo de Estado, al
Instituto de Historia de Cuba, al Comité Organizador y al Palacio
de Convenciones por la organización y desarrollo exitoso de las
sesiones de trabajo del Taller Científico,
TOMAN NOTA del
agradecimiento y reconocimiento expresado por el Comité Organizador
por la positiva respuesta recibida de parte de las instituciones,
especialistas y combatientes invitados al Taller Científico, tanto
en términos de cantidad de ponencias propuestas como de su nivel
general de calidad, así como por el fructífero nivel de
participación en las deliberaciones sostenidas.
EXHORTAN a las Oficinas
de Historia del Consejo de Estado a mantener su disposición a
convocar a nuevos talleres con similares objetivos, así como a la
Unión Nacional de Historiadores de Cuba, el Instituto de Historia
de Cuba, el Archivo Nacional de Cuba, la Sociedad Cubana de Ciencias
de la Información y las demás instituciones dedicadas a las
investigaciones históricas de nuestro pasado más reciente y a la
conservación y manejo de sus fuentes, a coauspiciar o brindar su
apoyo a estas convocatorias.
LLAMAN LA ATENCIÓN
SOBRE la necesidad de contar con mayores espacios para la
presentación y divulgación de los resultados de investigaciones y
otros trabajos sobre los últimos cincuenta años de nuestra
historia, tanto en los medios de información masiva como en
publicaciones periódicas especializadas, producciones editoriales y
eventos académicos.
ACOGEN CON BENEPLÁCITO,
en este sentido, el anuncio de la convocatoria para el próximo año
de dos talleres similares a éste, uno dedicado íntegramente a
materias de archivística, gestión documental y ciencias de la
información, y otro de carácter histórico vinculado al
aniversario 50 del comienzo de la guerra revolucionaria con el
desembarco de la expedición del Granma y el alzamiento del 30 de
noviembre de 1956.
RECONOCEN la
conveniencia de coordinar y unir esfuerzos y estrechar las
relaciones de trabajo y colaboración entre las instituciones que se
dedican a la conservación y gestión de documentos relacionados con
las etapas más recientes de nuestra historia y a la docencia de
estas materias, mediante el intercambio sistemático de
experiencias, la unificación de criterios archivísticos y la
aplicación de tecnologías eficientes de conservación y
restauración de documentos y otros elementos patrimoniales.
APRECIAN la necesidad
impostergable de prestar mayor atención a la promoción, ejecución
y divulgación de investigaciones históricas sobre la segunda mitad
del siglo XX en la historia de nuestro país, que posibiliten privar
a los llamados cubanólogos y otros autores extranjeros del
monopolio de la historiografía sobre la Revolución Cubana, y en
tal sentido recomiendan a las instituciones dedicadas a estos
propósitos que den las necesarias facilidades a sus investigadores
para dedicarse a tales proyectos de investigación, y exhortan a los
combatientes y otros participantes o testimoniantes directos de esta
historia a que la plasmen por la vía que les sea más factible para
beneficio de las futuras generaciones.
REAFIRMAN SU CONVICCIÓN
de que es preciso que historiadores y combatientes escriban y acaben
de fijar esta historia, superando para ello las diferencias y
contradicciones que puedan existir entre los participantes en esa
lucha, trabajando con el mismo espíritu de unidad y cohesión que
el Comandante en Jefe supo imprimirle a esa lucha, y manteniendo
como premisa suprema el respeto total a la verdad histórica, sin
influencias personalistas, ocultamientos y tergiversaciones.
RECOMIENDAN al Grupo de
Expertos del Programa Nacional de Historia prestar atención
especial a la aprobación de proyectos de investigación histórica
relacionados con la etapa insurreccional de la Revolución Cubana y
el período de la Revolución en el poder.
En lo que respecta a los
temas históricos que fueron objeto de discusión, los participantes
en el Taller Científico sobre el Movimiento 26 de Julio:
RECONOCEN que, aun
cuando la creación efectiva del Movimiento 26 de Julio es anterior
a esa reunión del 12 de junio de 1955, pues el Movimiento de hecho
comienza a gestarse antes de las acciones del 26 de julio de 1953,
precisamente para la preparación de esas acciones, se hace patente
con ellas y prosigue su maduración durante la etapa de presidio de
Fidel y los moncadistas, la constitución formal y estructuración
orgánica del Movimiento, consumada hace hoy cincuenta años, fue un
hito trascendental en el camino hacia la victoria revolucionaria del
pueblo cubano el 1º de enero de 1959, toda vez que dicho Movimiento
y el Ejército Rebelde organizado por él, ambos bajo la guía y
conducción de Fidel, vinieron a consolidar a partir de ese momento
su condición de nueva vanguardia combatiente de la Revolución,
cuya acción al frente de la guerra revolucionaria librada en las
montanas de la Sierra Maestra primero y luego en otras zonas rurales
del país y en las ciudades y pueblos de todo el territorio
nacional, fue el factor decisivo que provocó el colapso militar de
la tiranía batistiana y la toma revolucionaria del poder.
RECONOCEN igualmente
que, si bien el triunfo de la Revolución en Cuba no fue obra
exclusiva del Movimiento 26 de Julio, pues a ella contribuyeron de
manera significativa la lucha denodada del estudiantado, llevada a
su grado máximo de confrontación por el Directorio Revolucionario
13 de Marzo mediante un sinnúmero de acciones valerosas y el
sostenimiento de un frente guerrillero en la sierra del Escambray,
así como el enfrentamiento del Partido Socialista Popular al
régimen batistiano consecuente con su línea estratégica de lucha,
uno de los rasgos más característicos del proceso revolucionario
cubano y uno de los factores esenciales de su victoria ha sido la
lucha incesante por la unidad, y que en el logro de esa decisiva
unidad fue determinante la acción consciente del Jefe del
Movimiento 26 de Julio, el Comandante en Jefe Fidel Castro, y la
consecuente acción revolucionaria del propio Movimiento.
AFIRMAN que en la
acción del Movimiento 26 de Julio estuvieron presentes los
principios éticos, programáticos y políticos que animaron las
luchas por la independencia nacional y la plena soberanía de la
nación cubana, desde Céspedes, Agramonte, Maceo, Gómez y Martí —en
cuya ética, acción y pensamiento encontró las raíces esenciales
de su accionar y su doctrina—, hasta Mella, Guiteras y Chibás, y
que la integración orgánica de estas fuentes con el pensamiento y
la práctica revolucionarios aportados por el marxismo-leninismo
proveyó el basamento de ideas que mostraron el camino hacia la
nueva sociedad.
SUBRAYAN que la historia
del Movimiento 26 de Julio y de la propia Revolución Cubana prueba
una vez más que no ha existido en la historia proceso alguno de
transformación radical que no haya contado con una personalidad
capaz de encabezar y dirigir ese proceso, y que, en ese sentido, la
Revolución Cubana tuvo y tiene el privilegio singular de haber
contado y contar con la conducción certera, valiente y decidida del
Comandante en Jefe Fidel Castro, guía, inspiración y ejemplo de
varias generaciones de cubanos que han sido capaces con su
sacrificio, su tenacidad y su esfuerzo de lograr el triunfo
revolucionario primero y luego la ingente obra de construcción de
una nueva sociedad justa, libre, soberana y enrumbada hacia el
bienestar y la plena realización de sus hombres y mujeres.
REAFIRMAN su compromiso
de seguir combatiendo con fidelidad y firmeza a las órdenes de
Fidel, igual que en el Moncada, el Granma, la Sierra, el Llano,
Girón, la Crisis de Octubre, la lucha contra bandidos, el
enfrentamiento a los incesantes planes de agresión de los Estados
Unidos, las misiones internacionalistas, la lucha contra el bloqueo
y el esfuerzo tenaz por el desarrollo, en las nuevas batallas a que
nos convoca la Revolución, como la actual batalla de todo el pueblo
contra el terrorismo y por la aplicación de la justicia a los
culpables de brutales acciones terroristas contra el pueblo cubano.
APOYAN, en consecuencia,
la constitución de un Tribunal Hemisférico contra el Terrorismo y
en Defensa de la Humanidad, el establecimiento del Observatorio del
Terrorismo en el hemisferio y las demás medidas anunciadas en el
Llamamiento contra el Terrorismo y en Defensa de la Humanidad
emitido por un grupo de intelectuales de América Latina y Estados
Unidos, que incluyen el enjuiciamiento de Henry Kissinger, George
Bush padre, Jeb Bush, George W. Bush y otros representantes del
gobierno de los Estados Unidos, los dos primeros por su
comprometimiento con los planes de contrainsurgencia que incluyeron
desapariciones forzosas, ejecuciones extrajudiciales, asesinatos
políticos y secuestros durante la instauración de los regímenes
militares en Latinoamérica, y los otros por su complicidad con los
crímenes de la mafia terrorista anticubana.
DEMANDAN la inmediata
liberación de los Cinco Héroes cubanos encarcelados en los Estados
Unidos, en condiciones inhumanas, por haber defendido a su pueblo
contra el terrorismo.
EXIGEN, en particular,
el enjuiciamiento del criminal Orlando Bosch y la extradición a la
República Bolivariana de Venezuela, para ser juzgado por tribunales
de ese país, del connotado terrorista Luis Posada Carriles, ambos
amparados actualmente por el gobierno de los Estados Unidos, como
fueron amparados en su momento los criminales de guerra batistianos
culpables del asesinato de miles de combatientes revolucionarios y
hombres y mujeres del pueblo.
En testimonio de todo lo
cual, aprobamos y suscribimos esta Declaración en La Habana a los
12 días del mes de junio de 2005, "Año de la Alternativa
Bolivariana para las Américas", y quincuagésimo aniversario de la
constitución orgánica del Movimiento 26 de Julio, vehículo e
instrumento pionero de la divisa definitoria de la Revolución
Cubana de:
Patria o muerte
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