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No
debemos dejar de exigirles a los países del Norte desarrollado que
cumplan sus compromisos. Es su deber histórico. Su riqueza es el
resultado de nuestra explotación colonial
DOHA, QATAR, 13 DE JUNIO DEL 2005
Sr. Presidente;
Estimados colegas:
Nuestra felicitación al Viceprimer Ministro y
Canciller de Qatar, y a todo su equipo, por el excelente trabajo
realizado para preparar esta Segunda Cumbre Sur.
Como país sede de la Primera Cumbre,
comprendemos bien la enorme cantidad de trabajo que han debido hacer
nuestros colegas qataries. Nuestro reconocimiento también a
Jamaica, Presidente del Grupo de los 77 y China.
La delegación de Cuba desea puntualizar tres
ideas claves:
Primera: La situación económica y
social de los 132 países que integran el G-77 y China es ahora más
dramática y peligrosa que cuando celebramos la Primera Cumbre en La
Habana. Al ritmo que vamos, se puede afirmar categóricamente que ni
siquiera los modestos objetivos de la Cumbre del Milenio serán
cumplidos para el 2015. Veamos:
- Nos propusimos disminuir
a la mitad para el 2015 los 1,276 millones de seres humanos en
pobreza extrema que había en el año 1990. Se requeriría
reducir más de 46 millones de pobres cada año. Sin embargo,
excluyendo a China, entre 1990 y el año 2000 la pobreza extrema
creció en 28 millones de personas. La pobreza no disminuye,
crece.
- Quisimos disminuir a la
mitad para el 2015 los 842 millones de hambrientos registrados
en el mundo. Se requería disminuir 28 millones por año. Sin
embargo, apenas se ha estado reduciendo 2,1 millones de
hambrientos por año. A este ritmo, la meta se lograría en el
año 2215, doscientos años después de lo previsto. Me temo que
para ese momento ninguno de nosotros podrá verlo.
- Proclamamos la
aspiración de lograr en el 2015 la enseñanza primaria
universal. Sin embargo, más de 120 millones de niños, uno de
cada cinco en esa edad escolar, no van a la escuela primaria.
Según UNICEF, al ritmo actual la meta se alcanzará después
del año 2100.
- Nos propusimos reducir
en dos terceras partes la mortalidad en menores de cinco años.
Sin embargo, siguen muriendo cada año 13 millones de niños por
enfermedades que pueden ser prevenidas o curadas.
La situación es peor, estimados colegas, y no
hay absolutamente ninguna razón para hacer una evaluación
optimista de lo que está pasando. Crece la pobreza, la exclusión
y se agrava el deterioro del medioambiente.
Segunda: La razón principal por la
que, lejos de avanzar, se retrocede, es que no hay recursos
financieros nuevos y no condicionados para implementar los
programas que permitirían cumplir las Metas del Milenio. Nuestros
132 países son emisores netos de flujos financieros hacia los
países ricos y desarrollados. Somos pobres para que ellos
derrochen. Es la pura verdad.
Ellos son dueños del dinero, de la inversión,
de los mercados y de las tecnologías. De cada 100 nuevas
patentes, 86 son de países desarrollados. La brecha crece, no
disminuye. Veamos:
Se necesitan 150 mil millones de dólares para
cumplir las Metas del Milenio. Pero no aparecen. Los países
desarrollados no muestran la voluntad política necesaria para
cumplir sus compromisos. Palabras bonitas, pero no hechos
concretos. Sin embargo, el año pasado ellos dieron 78 mil
millones de dólares de Ayuda Oficial para el Desarrollo, apenas
el 0,25% del Producto Nacional Bruto. Como sabemos, Estados Unidos
dedica apenas el 0,1%. Nosotros, por nuestra parte:
- Les pagamos más de 436
mil millones de dólares anuales a los países desarrollados por
concepto de servicio de la deuda; y no nos engañemos: las
iniciativas de reducción de la deuda, incluyendo el reciente
anuncio del G-8, se perfilan apenas como una gota de agua en el
desierto;
- Pagamos 100 mil millones
por concepto de aranceles para que nuestros productos entren a
sus protegidos mercados;
- Mientras, ellos gastan
300 mil millones anuales en subsidios a sus productores
agrícolas;
- Y son los países
desarrollados los que gastan también la mayor parte del millón
de millones que se gasta en armas y el millón de millones que
se gasta en publicidad comercial.
Debemos impulsar la cooperación Sur-Sur y, de
hecho, hemos concretado acciones después de la Cumbre de La
Habana, pero no debemos dejar de exigirles a los países del Norte
desarrollado que cumplan sus compromisos. Es su deber histórico.
Su riqueza es el resultado de nuestra explotación colonial.
Tercera: Las propuestas en materia de
desarrollo presentadas en el documento sobre la reforma de la ONU
son totalmente insuficientes, complacientes con los
incumplimientos de los países desarrollados y sin ninguna
propuesta real y novedosa.
- Hay un claro desbalance
en la prioridad de los temas tratados, en detrimento del
tratamiento de nuestro derecho al desarrollo, nuestro acceso a
los mercados y las tecnologías, y una solución real al tema de
la deuda;
- Por otro lado, se ha
desvirtuado el mandato contenido en la Resolución adoptada por
la Asamblea General de la ONU al convocar el Segmento de Alto
Nivel en septiembre. Se intenta desviar la atención del hecho
real de que los países desarrollados no cumplen sus compromisos
y esa es la causa principal de que no se alcancen las Metas del
Milenio.
Cuba considera necesario reorientar los
términos del debate y convertir el evento de Alto Nivel en un
foro donde realmente se discutan estos temas, se analicen los
flagrantes incumplimientos de los países desarrollados, y se
les exija por ello.
Finalmente, señor Presidente, quiero expresar
que Cuba apoya el documento preparado para este debate por el
Presidente del Grupo de los 77, como guía de política a las
posiciones del Grupo con relación al cluster de desarrollo en el
proceso de reforma en curso.
Le reitero, señor Presidente, que puede Ud.
contar con la plena colaboración de Cuba en el exitoso desarrollo
de este debate y en el logro de acuerdos que tengan en cuenta los
legítimos intereses de nuestro Grupo.
Muchas gracias.
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