Canciller cubano alerta sobre situación del 
mundo en desarrollo

DOHA, 13 de junio (PL).— El panorama del mundo en desarrollo muestra un incremento de la pobreza, la exclusión y el deterioro del medio ambiente, sin señales que permitan una evaluación optimista, afirmó hoy el canciller cubano, Felipe Pérez Roque.

Al intervenir en la fase ministerial de la II Cumbre del Sur, que sesiona en esta capital, advirtió que la situación económica y social de los 132 países que integran el Grupo de los 77 (G-77) y China es "mas dramática y peligrosa" respecto a la existente en el 2000, cuando se efectuó la cita de La Habana.

En ese sentido, indicó Pérez Roque que ni siquiera se cumplirán los objetivos previstos en la Cumbre del Milenio de la ONU, pues entre 1990 y el 2000 la pobreza extrema creció en 28 millones de personas, en lugar de disminuir en unos 46 millones cada año.

Respecto al hambre dijo que la estrategia buscaba disminuir a la mitad para el 2015 los 842 millones de habitantes afectados por ese flagelo, lo cual requiere de un volumen de 28 millones por año, mientras que en la realidad el descenso es de apenas 2,1 millones.

A pesar de proclamar la aspiración de lograr la enseñanza primaria universal en el 2015, en la actualidad mas de 120 millones de niños —uno de cada cinco en edad escolar— no asisten a ese nivel de educación, expresó el Ministro del exterior cubano.

En cuanto a la mortalidad infantil, ante el objetivo de reducir en el 60 por ciento en menores de cinco años, la realidad pone al descubierto el deceso cada año de 13 millones de niños por enfermedades que pueden ser prevenidas o curadas.

Por otra parte, añadió Pérez Roque, están ausentes los recursos financieros frescos y sin condicionamientos que permitan la aplicación de estrategias capaces de favorecer el cumplimiento de las metas del milenio.

Nuestras naciones, señaló, "son emisoras netas de flujos financieros hacia los países ricos y desarrollados. Somos pobres para que ellos derrochen", denunció.

El Canciller cubano recordó que los industrializados aportaron el pasado año 78 mil millones de dólares por concepto de Ayuda Oficial para el Desarrollo, cantidad que equivale apenas al 0,25 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y lejos del objetivo de 0,7 por ciento previsto.

El mundo en desarrollo, manifestó, desembolsa unos 100 mil millones de dólares en gravámenes para que sus productos accedan a "sus protegidos mercados", en tanto el Norte gasta 300 mil millones de dólares anuales en subsidios a sus respectivos sectores agrícolas.

En cuanto a la cooperación Sur-Sur, Pérez Roque destacó la ejecución de acciones después de la Cumbre de La Habana, si bien recordó que debe mantenerse la exigencia a los países desarrollados para que cumplan sus compromisos.

Como parte de los preparativos de la cita de jefes de Estado o Gobierno del G-77 (15 y 16 de junio), los titulares del Exterior debatirán aspectos relativos a la Declaración de Doha y el Plan de Acción, cuya aprobación estará a cargo de los máximos representantes de cada país.

 

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