Luego de la instalación de salas de
cuidados intensivos en los 10 municipios de Guantánamo, el índice
de supervivencia de pacientes infartados registra un incremento
superior al 80 por ciento, en los últimos dos años.
Esas unidades de servicios
especializados de salud benefician a hospitales rurales localizados
en las más intrincadas serranías de este territorio, como son las
clínicas de Palenque, en el macizo Sagua-Baracoa, y la de Maisí,
localidad más oriental del archipiélago.
El programa impide la ocurrencia de
riesgos y otras molestias a los enfermos, pues se evita trasladarlos
hacia los grandes centros hospitalarios de la provincia, la cual
posee el 75 por ciento de su superficie cubierta por montañas.
Las salas de cuidados intensivos,
recientemente instaladas, están dotadas de modernas técnicas que
facilitan atender accidentes vasculares, traumatismos craneales,
fracturas óseas y otras urgencias, que apremian de vigilancia
extrema.
Equipos de ultrasonido de alta
resolutividad también fortalecen la atención médica en esta
quinta urbe más poblada de Cuba y en la cabecera de nueve de los 10
municipios guantanameros.
Esa tecnología beneficia complejos
programas de salud, en particular al materno infantil, por las
posibilidades que brindan esos medios en el diagnóstico preciso y
posterior tratamiento de cualquier anomalía surgida durante el
embarazo, tanto en el feto como en la madre.
Las citadas inversiones se integran
al proyecto estratégico del Ministerio de Salud Pública encaminado
al mejoramiento del sistema en general y a la calidad de vida de la
población cubana en particular. (AIN)