Poco más de cinco años de estudio e
investigación sobre El Libertador, Simón Bolívar, precedieron a
la filmación en Venezuela del documental sobre esa gran figura de
América al productor norteamericano Bob Debrino, quien estrenó la
obra en el IV Congreso Cultura y Desarrollo.
Lo que más me impresionó fue su
vida y su lucha fascinantes, expresó a la AIN el artista de origen
italiano, quien agradeció el apoyo recibido por el Gobierno y el
pueblo venezolanos para la realización de esa cinta de 50 minutos
de duración, que contribuirá, dijo, a conocer un poco más a
Bolívar.
En EE.UU. —confesó— me decían
que si yo estaba loco por intentar filmar en Venezuela, y realmente
—precisó—, fue lo mejor que pude hacer porque el respaldo fue
tremendo, en las propias locaciones donde Bolívar libró cruentos
combates.
Contó que la población fue
participante activa de la obra y no quiso cobrar ni un centavo, lo
cual le sorprendió porque son personas humildes, pero le decían
que adoraban a Bolívar y sólo por ello valía la pena contribuir
incluso cosiendo los vestuarios de los actores.
El documental fue dedicado a Sal
Pacino, padre del actor Al Pacino, quien trabajó en el filme y
falleció poco después de la terminación del rodaje, explicó
Debrino, quien junto a Celina Stone, asistente de dirección,
participa en la cita que se desarrolla en la capital cubana y
concluirá esta tarde.
El citado realizador aspira a lograr
con la exhibición en Estados Unidos de Simón Bolívar, camino a
la gloria, un proyecto para un largometraje con igual tema, lo
que continuaría este afán para que se conozca la vida de esa
figura emblemática, hasta ahora desconocida en esa nación.
El papel de Bolívar fue encarnado
por el joven venezolano Laureano Olivares, y se insertan en el
material de análisis de un grupo de historiadores y artistas que
abundan en la vida y acción de El Libertador.
Este es el segundo documental que
realiza Bob Debrino, quien ha producido un buen número de
películas en Hollywood. (AIN)