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Ciento por ciento cubanos
En 1975 por primera
vez un grupo de profesores de la Universidad de La Habana defendió
sus tesis de doctorado en Cuba
IRAIDA CALZADILLA
RODRÍGUEZ
Ella lo dice y la voz se
le quiebra por más que intente someterla a los designios de la
razón. No imaginó nunca que en la Universidad de La Habana (UH)
rastrearan los archivos y buscaran a los primeros doctores en
Ciencias formados y graduados íntegramente en Cuba. Y menos aún,
que en el Aula Magna recibieran el homenaje por 30 años de labor
ininterrumpida a favor de la formación doctoral.
En el Aula Magna fueron reconocidos los fundadores en la formación doctoral de la Universidad de La Habana. De izquierda a derecha, Carlos Peniche, Jacques Rieumont, Ricardo Martínez, el rector Juan Vela y Norma Galego.
Norma Galego Fernández
es una mujer sencilla, esa es una de sus virtudes más preciadas y
une en estima su condición de profesora de la Facultad de Química
y la de investigadora del Instituto de Materiales y Reactivos (IMR).
La génesis, dice ahora, fue la tesis sobre la estabilidad del
furfural (compuesto químico derivado de la caña de azúcar) ante
diferente factores.
Jacques Rieumont Briones
es un autor de textos imprescindibles para la enseñanza de la
Química, y también, Profesor de Mérito de la UH y miembro de la
Academia de Ciencias de Cuba. Ha escrito tantos artículos
científicos que el número exacto se le pierde. Sin embargo, una lo
ve ahí, con su camisa a cuadros y su voz bronca, y le parece el
mismo de las largas movilizaciones en los campos cañeros, "fajándose"
con las melosas plantas con igual ímpetu que con los estudios de
los polímeros (moléculas gigantes como el polietileno, la celulosa
y el almidón).
Ricardo Martínez
Sánchez toma las riendas de los recuerdos para que la historia
perviva, y comenta que aunque no está en el acto, también la
doctora Silvia Prieto, jubilada del Centro de Química
Farmacéutica, integró la cuarteta de los primeros doctores en
Ciencias, graduados ciento por ciento en Cuba.
Sonríe al evocar que en
esa mañana de 1975, en el Centro Nacional de Investigaciones
Científicas, "primero examinaron las muchachitas porque estaban
más nerviosas que Jacques y yo y, además, porque somos buenos
caballeros". Su tesis versó sobre polímeros derivados de la caña
de azúcar. Desde esa fecha es el jefe del Laboratorio de Polímeros
del IMR.
CUBA, 1975
Según datos aportados
por el doctor Jorge Núñez Jover, director de Posgrado en la
Universidad de La Habana, antes de 1975 solo tres profesores cubanos
de esa casa de altos estudios se habían graduado de doctores en la
antigua Unión Soviética (Eramis Bueno y Zaira Rodríguez) y en
Inglaterra (Carlos Peniche Covas).
En ese propio año hubo
apenas una decena de defensas de tesis, de ellas cuatro en Cuba, las
pioneras, y sus autores fueron Norma, Silvia, Jacques y Ricardo, muy
jóvenes entonces. Por primera vez, también, se necesitó un
oponente, y Peniche, con 27 años, asumió un reto mantenido hoy
como secretario de la Comisión Nacional de Grados Científicos.
Este es, a no dudarlo,
un quinteto de primigenios en la formación doctoral de la UH, un
camino que ahora puede mostrar la entrega de títulos a unos 100
doctores cada año. "Nuestro propósito es que la Universidad
mantenga su alta contribución a esa formación; para ello
trabajamos en diferentes programas que elevarán la calidad de los
procesos", argumentaba Núñez Jover .
POLIMERISTAS EN
MULTIPLICACIÓN
Al profesor italiano
Alessandro Gandini lo recuerdan como al gran maestro. Es un homenaje
rendido permanentemente a quien los educó en el camino de la
investigación científica y los preparó para titularse de doctores
en Ciencias Químicas.
Sus trabajos estuvieron
en el área de los polímeros furánicos. Ricardo puntualiza que
cuando los empezaron a estudiar apenas si encontraron documentos con
verdadero rigor: "Después de la tesis de cada uno fue tal el
cambio, que hoy es frecuente la cita de nuestros trabajos en casi
todas las investigaciones vinculadas a este campo".
Y cada uno continúa
indagando, ya sea en los polímeros biodegradables con aplicaciones
en los medicamentos, en fertilizantes a base de urea furfural, en
estimulantes de crecimientos de las plantas, o en plásticos para la
electrónica. Como dice el doctor Jacques: "Hace 30 años éramos
los únicos polimeristas en el país, y ya en el 2000 organizamos en
Cuba el Seminario Latinoamericano de Polímeros".
Este año la Academia de
Ciencias de Cuba otorgó premio al trabajo Un aporte cubano a los
polímeros furánicos. El autor principal es el doctor Ricardo
Martínez. Norma Galego, Jacques Rieumont, Rubén Álvarez y Regino
González forman parte del equipo de investigación. |