En el Día del Bibliotecario

Vasto aliento a la promoción de la lectura

SONIA SÁNCHEZ

Orgulloso de su profesión e identificado con ella, en estos tiempos de revolución en las nuevas tecnologías el bibliotecario cubano, desde su labor callada y espíritu de superación, resulta el ser imprescindible para facilitar el dato preciso a personas e instituciones que lo requieren.

Foto: ALDO MEDEROSMarcia Medina, subdirectora de la Biblioteca Nacional José Martí.

En este 7 de junio, su día, por medio del reconocimiento a ese hombre y esa mujer, destaca el papel de las bibliotecas como coordinadoras y cohesionadoras de las acciones para cumplir los programas y proyectos relativos a la promoción de la lectura, una gran cadena que incluye la crítica, el autor, la familia, la escuela y el bibliotecario.

"Precisamente, en este 2005 declarado por los ministros de Cultura de España y Latinoamérica como Año Iberoamericano de la Lectura al cumplirse los 400 años de la primera edición del libro El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha, de Miguel de Cervantes y Saavedra, nuestras instituciones han trabajado de manera coordinada", comenta Marcia Medina, subdirectora de la Biblioteca Nacional José Martí.

Entre las acciones desarrolladas por la celebración —asevera— se encuentra la construcción del sitio web Año Iberoamericano de la Lectura: La Aventura Cubana del Quijote, confeccionado por especialistas de la Biblioteca Nacional. Presentaremos, en el Congreso Cultura y Desarrollo un CD sobre la Campaña de Alfabetización.

Durante el citado foro internacional sesionará, además, un panel en el cual participarán notables especialistas de Europa y América para reflexionar alrededor de la lectura y su impacto en las poblaciones de estos países.

Medina recuerda que el Programa Nacional por la Lectura tiene seis años de implementado. "Tuvimos antes dos campañas, una que llevó a cabo Salvador Bueno; la otra, Raúl Ferrer. En 1998, por la situación creada por el período especial, se deprimió la industria poligráfica cubana, los libros no llegaban a las bibliotecas, las colecciones que ya existían comenzaron a deteriorarse y, por supuesto, los lectores se alejaban. Nos planteamos entonces desde las bibliotecas la necesidad de trabajar para mantenener el hábito de lectura en la población."

"Hoy contamos —enfatiza— con iniciativas interesantes como el Concurso Leer a Martí, los Club Minerva, el Premio Raúl Ferrer y más recientemente el Premio Puertas de Espejo que se otorgará este 7 de junio en los géneros de ficción a los autores más leídos en las entidades del sistema de Bibliotecas Públicas del país.

La especialista llama la atención acerca de que, en el contexto de la Batalla de Ideas, las bibliotecas han adecuado horarios, fondos para apoyar la universalización de la enseñanza, pero también trabajaron muy fuerte en el Proyecto Libertad (libros para educandos que terminan su ciclo de estudios), en la selección de los títulos que lo nutren.

Igualmente prestaron su esfuerzo al plan de las Bibliotecas Familiares, portadoras de lo más relevante de la cultura cubana y universal, y en el apoyo a las bibliotecas populares, un total de 12 en el territorio nacional.

 

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