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En nuestra sociedad nadie está excluido
Expresó Esteban Lazo
en un intercambio con representantes de religiones cubanas de origen
africano
Silvia
Barthelemy
Esteban
Lazo Hernández, miembro del Buró Político, sostuvo este
miércoles un intercambio en la sede del Comité Central con
representantes de religiones cubanas de origen africano (santería,
abakuá, palo monte, arará, vudú) procedentes de varias provincias
del país.
Los participantes
agradecieron a la dirección de la Revolución, y en especial a
Fidel, su apoyo y constante empeño en el propósito de lograr la
unificación de los seguidores y practicantes de esas creencias, y
por contribuir a su reconocimiento social y legalización. También
ratificaron el compromiso de defender a la Patria y las conquistas
del Socialismo.
Nunca en la historia de
Cuba ningún Gobierno se interesó por atender a las religiones de
origen africano cuya práctica era incluso, penada por la ley, dijo
Ernesto Valdés radicado en la capital. Sin embargo, añadió,
nuestro Gobierno revolucionario lo ha hecho, y gracias a ello hoy
constituimos una gran familia y hemos logrado una hermandad que cada
día se fortalece más.
Recordó que en 1998,
durante un encuentro de nuestro Comandante en Jefe Fidel con
líderes de esas creencias, se propuso el término de religiones
cubanas de origen africano y se acordó llamarlas desde entonces
así, pues es una definición conceptual abarcadora que ha
contribuido a la unidad e integración de estas.
Varias opiniones allí
expuestas alertaron sobre la necesidad de velar por que no se pierda
la pureza de tales creencias heredadas de nuestros ancestros
africanos, pues algunos practicantes las utilizan con fines
mercantilistas, y como medio de vida, lo cual le resta prestigio y
autoridad.
Sobre la libertad de
culto se habló también. Al tema se refirió Enrique Gómez, de
Guanabacoa, quien afirmó que los imperialistas se jactan diciendo
que en Cuba no existe ese tipo de libertad, y eso es una falsedad,
otra de sus mentiras para desacreditar nuestro proceso
revolucionario, destacó. "Mi casa, dijo, es una casa templo y
jamás nadie ha tocado a la puerta para prohibirme nada".
Durante el intercambio
se anunció que actualmente se trabaja para la constitución de las
filiales provinciales de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba.
También ultiman detalles de los estatutos para el reconocimiento,
por primera vez en nuestro país, de la Asociación de Abakuá de
Cuba.
Los religiosos acordaron
suscribir una Declaración Final en la que condenaron el terrorismo
y la política de doble rasero del Gobierno de Estados Unidos en su
cruzada antiterrorista, así como las torturas y crímenes que se
cometen en la ilegal Base Naval de Guantánamo y en cárceles de
Iraq.
Horas antes del
encuentro los participantes recorrieron tres hospitales en
remodelación de Ciudad de La Habana, y constataron, según expresó
la tunera Aleida Best, los cuantiosos recursos que en el país se
emplean para mejorar el sistema de salud y con él elevar la calidad
de vida del pueblo. Dialogaron, además, con dirigentes provinciales
de ese sector quienes les ofrecieron detalles sobre los nuevos
servicios de rehabilitación que se pondrán en práctica en todos
los municipios.
Sobre la visita varios
religiosos expresaron sus opiniones y coincidieron en que para
nuestra Revolución la salud del pueblo es prioritaria y que el ser
humano es el centro de todos los programas del país.
Antes de concluir Lazo
les expresó: "Ustedes son un potencial importante y decisivo para
la fortaleza de la Revolución, por eso deben preservar esa unidad
alcanzada y continuar dirigiendo sus acciones hacia la construcción
de la sociedad que edificamos, en la que nadie está excluido y que
es de los humildes y para los humildes, creyentes y no creyentes".
En el diálogo
participaron, además, Caridad Diego, jefa de la Oficina de
Atención a Asuntos Religiosos del Comité Central y otros
funcionarios de la Oficina.
A partir del año 1994 y
tomando en cuenta los acuerdos adoptados en el IV Congreso del PCC,
que entre otros definió a esa organización política como el
Partido de la nación cubana, y que, además, no se excluyera a
aquellos revolucionarios de vanguardia creyentes, ha tenido lugar
una serie de intercambios de este tipo con todos los sectores
religiosos en municipios, provincias y, en 1998, a nivel nacional
con nuestro Comandante en Jefe Fidel. |