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La política real de Bush es de tolerancia y aliento
al terrorismo
Afirmó Ricardo
Alarcón en el IV Encuentro Hemisférico de Lucha contra el ALCA.
Sesión especial hoy sobre la Alternativa Bolivariana para las
Américas con la presencia del presidente Hugo Chávez
Mariela
Pérez Valenzuela y Lourdes Pérez
El presidente de la
Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo Alarcón, ante más de
1 000 asistentes al IV Encuentro Hemisférico de lucha contra el
ALCA, con sede en esta capital, hizo ayer un pormenorizado análisis
sobre la situación en torno al connotado terrorista internacional
Luis Posada Carriles, quien se encuentra en Estados Unidos en espera
de asilo político.
La política real del
presidente George W. Bush es de tolerancia y aliento al terrorismo,
expresó Alarcón, quien explicó el amañado proceso al que fueron
sometidos en Miami los Cinco Jóvenes cubanos condenados
injustamente en cárceles norteamericanas por combatir el
terrorismo, mientras por esa misma ciudad, dijo, hoy se pasea con
total libertad Posada Carriles.
Ahora que este criminal
reapareció en Miami, en una dirección que posee el Gobierno
norteamericano, al presidente Bush se le debe preguntar qué conoce
de ese asesino y cuál es en realidad su política en relación con
el terrorismo.
Alarcón dio numerosas y
contundentes pruebas, hechas públicas por las mismas autoridades
estadounidenses, que dejan en claro la doble moral e hipocresía en
su cacareada lucha antiterrorista, mientras respalda el terrorismo
contra Cuba.
TLC, CENTRO DE LOS
DEBATES
Convencidos de que la
integración latinoamericana y caribeña es el camino para lograr la
derrota definitiva del ALCA, los asistentes al IV Encuentro
Hemisférico prosiguieron la víspera debates centrados en los
Tratados de Libre Comercio (TLC), nuevo mecanismo de dominación
económica que Estados Unidos promueve con los gobiernos más
receptivos a las posiciones norteamericanas.
El panel Los TLC:
Situación actual de los acuerdos y estrategias de los movimientos
sociales, abrió el segundo día de sesiones en esta cita, a la que
asisten representantes de diversos movimientos sociales.
Enrique Daza,
coordinador de la red colombiana contra el ALCA, apuntó que los
objetivos de Estados Unidos con estos acuerdos son claros: buscar
mano de obra barata y apropiarse de los recursos naturales, mientras
los países andinos participantes en las negociaciones se arrodillan
aún más ante el imperio.
En su ponencia, Juan
González, de la Central de Trabajadores de Argentina, propuso una
Cumbre de los Pueblos en noviembre próximo, paralela a la reunión
de los 34 países del hemisferio —excepto Cuba— que negocian el
ALCA.
El tema de los TLC, que
en el último año devinieron centro de la lucha de los movimientos
sociales opuestos al ALCA, propició un rico debate en el que
también intervinieron delegados de Honduras, México, Ecuador,
Venezuela y Costa Rica, entre otras naciones.
Hubo consenso en cuanto
a los funestos efectos que para la región tendrán los TLC
actualmente en negociación con algunos gobernantes centroamericanos
y andinos, a espaldas de los pueblos, así como en la necesidad de
aumentar la coordinación de los movimientos sociales para
fortalecer la lucha.
Los participantes en el
encuentro rechazaron igualmente las negociaciones secretas para la
aprobación de esos acuerdos y calificaron de sumisas las posiciones
de algunos gobernantes de la región.
La sesión vespertina
finalizó con los encuentros entre los representantes de los
diferentes sectores presentes en el Foro, entre ellos los
trabajadores, campesinos e indígenas, mujeres, juristas, artistas e
intelectuales, y parlamentarios.
Estos últimos aprobaron
una declaración en la que acordaron alertar a los parlamentarios
para que el ingreso de sus países al ALCA, a los TLC u otros
acuerdos comerciales internacionales, sea discutido en los espacios
de legitimidad democrática y determinado mediante la plena
participación ciudadana, a través de la consulta general popular.
Tales acuerdos,
afirmaron, invalidan la capacidad de los Estados para la
realización de verdaderos proyectos de desarrollo nacional capaces
de promover el bienestar material y espiritual de nuestros pueblos,
y comprometen la cultura y la identidad nacional.
Recomendaron la
difusión sistemática de los documentos relacionados con el ALCA,
la Organización Mundial del Comercio y los TLC, con el objetivo de
que la población conozca la esencia y marcha de estos procesos que "no
han sido democráticos ni transparentes"; y la divulgación de los
principios y experiencias de la Alternativa Bolivariana para las
Américas (ALBA), que hoy muestra sus frutos en los vínculos entre
Cuba y Venezuela en beneficio de ambos pueblos. |