BAGDAD, 29 de abril (PL).—
El caos y la inseguridad continuaron hoy imperando en Iraq, donde
estallaron nueve coches-bomba destinados contra las fuerzas
invasoras estadounidenses y sus colaboradores nativos.
En esta capital cuatro vehículos
cargados de dinamita explotaron, el primero en el barrio de Al
Sulaij, y otros tres en el distrito de Al Adhamiya.
El Ministerio del Interior eludió
ofrecer un balance sobre las posibles bajas entre las tres patrullas
policiales iraquíes que fueron atacadas.
Otras tres caravanas de agentes
fueron blanco de la insurgencia que también utilizó igual número
coches-bomba en la ciudad de Madain, 35 kilómetros al sur de esta
capital.
Las fuerzas estadounidenses también
fueron atacadas este viernes por los rebeldes que hicieron estallar
un octavo vehículo cargado de explosivos al paso de un convoy
norteamericano.
El mando superior de los invasores no
confirmó bajas de ningún tipo en el incidente ocurrido en la
localidad de Zayuna, al este de Bagdad.
El noveno coche-bomba saltó por los
aires cerca del mismo lugar cuando fuerzas norteamericanas y nativas
cerraban el perímetro para intentar capturar a los autores de la
acción, concluyó el comunicado del Ministerio del Interior.
En tanto, televisoras árabes
informaron hoy que Abu Mussab al Zarqawi, líder de un grupo
insurgente local, llamó hoy a los iraquíes a efectuar ataques
suicidas contra las fuerzas invasoras estadounidenses.
Las fuentes citaron un mensaje de
audio con la supuesta voz de Al Zarqawi, por quien Washington ofrece
25 millones de dólares por su captura.
El jefe insurgente afirmó que la
guerra santa continuará y que el presidente estadounidense, George
W. Bush, no tendrá paz.