NACIONES UNIDAS, 22 de abril (PL).
— Cuba sostuvo hoy en la ONU que en las propuestas para
reformarla, en consultas aquí, se intenta desaparecer la categoría
central del sistema: la soberanía y la igualdad entre los estados.
El embajador cubano, Orlando
Requeijo, señaló que en el documento bajo consideración se hacen
muy escasas y controversiales menciones a esos dos principios
básicos del derecho internacional público.
Más énfasis se pone en el sistema
de seguridad colectiva mediante un mayor fortalecimiento del Consejo
de Seguridad a costa de disminuir el papel que desempeña el resto
de los órganos principales.
El diplomático calificó de
peligrosa una reinterpretación del artículo 51 de la Carta de la
ONU que daría la flexibilidad suficiente para permitir guerras y
ataques preventivos desencadenados en forma ilegal por la
superpotencia mundial.
Durante un intercambio de opiniones
sobre cuestiones temáticas denunció que la pretensión de ampliar
el alcance de las llamadas "amenazas inminentes"
debilitaría el multilateralismo.
En cuanto al "uso de la
fuerza", otro debatido concepto, subrayó que una decisión al
respecto sólo competería a la Asamblea General.
Criticó que el tema del desarme, la
no proliferación y el control de armamentos carece de un enfoque
integral y balanceado ya que obvia las armas de exterminio en masa,
en particular las nucleares.
Nada se dice se dice de las doctrinas
de defensa estratégicas, ni la proclamada postura nuclear revisada
de Estados Unidos o el concepto de alianza estratégica de la OTAN.
Además, algunas de las
recomendaciones concretas del documento tienden a restringir el
derecho inalienable de todos los estados al uso pacífico de los
agentes, equipos y tecnología en las esferas nuclear, química y
biológica.
Requeijo consideró preocupante que
se salude a la denominada iniciativa contra la proliferación (PSI)
que es un mecanismo no transparente de composición selectiva que
actúa al margen de las Naciones Unidas.
En virtud del PSI países con
potencial militar pueden abordar barcos y naves aéreas según sus
intereses.
Reiteró como impostergable la
adopción de una convención general sobre terrorismo internacional
que contenga una definición clara y precisa del delito, incluyendo
todos los tipos y formas.
Para Cuba sigue siendo una
preocupación el terrorismo de estado, dijo, y las fuerzas armadas
no deben quedar excluidas de ese futuro instrumento legal.