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El controversial proyecto de ley promovido por el presidente
estadounidense, George W. Bush, para privatizar el Seguro Social
podría sufrir cambios, ante el rechazo que encuentra en el
Congreso, revela hoy el diario La Opinión.
De acuerdo con el rotativo californiano,
funcionarios que hablaron en condición de anonimato dijeron que
legisladores republicanos valoran la posibilidad de echar a un lado
el punto más polémico de la iniciativa: las cuentas independientes
de jubilación.
Según las fuentes, a cambio se llegaría a un
acuerdo con los demócratas para hacer que en el transcurso de este
año la iniciativa pueda ser presentada en el Senado y la Cámara de
Representantes.
El líder de la minoría demócrata en la Cámara
alta, Harry Reid, aseguró en días recientes que para negociar con
su partido, la Casa Blanca tenía que sacar de la mesa el tema de
las cuentas privadas de retiro.
Bush, en declaraciones a los periodistas que lo
acompañaron a los funerales del Papa Juan Pablo II, manifestó la
víspera que no le sorprendería "en lo absoluto que la gente
[en el Congreso] quiera evadir este tema".
El mandatario pretende que los trabajadores jóvenes
destinen parte de sus cotizaciones a la Seguridad Social a las
llamadas "cuentas individuales de jubilación",
consideradas fondos de inversiones, dinero que dejaría de entrar al
tesoro nacional.
Esta iniciativa despojaría a las finanzas públicas
de entre mil y dos mil millones de dólares durante los primeros 10
años de aplicación.
La mayoría de los estadounidenses rechaza el plan
de Washington de privatizar en parte el Seguro Social, de acuerdo
con una reciente encuesta de la firma Gallup.
El 55 por ciento cuestiona la idea de destinar una
porción del dinero de los trabajadores jóvenes a las denominadas
cuentas individuales, a merced de los altibajos del mercado
financiero.