|
Adiós multitudinario para el Papa Juan Pablo II
Cardenal Etchegaray
pidió transmitir un saludo al Comandante en Jefe. Sobria y solemne
la ceremonia del funeral
CIUDAD DEL VATICANO, 8
de abril.— Los restos de Juan Pablo II ya reposan en las Grutas
Vaticanas desde las 14:30 horas de este viernes, luego de un
multitudinario funeral en el que participaron líderes políticos y
religiosos de todo el mundo, así como un millón de peregrinos que
lo aclamaron, reportó ANSA.
La misa funeral duró
aproximadamente tres horas.
La solemne ceremonia
fúnebre fue oficiada por monseñor Joseph Ratzinger, decano del
colegio cardenalicio, quien aseguró durante la homilía que "nuestro
amado Papa está ahora en la ventana de la casa del Padre, nos ve y
nos bendice".
El cardenal alemán,
interrumpido en más de 10 ocasiones por los aplausos de la
multitud, destacó que Juan Pablo II "nunca quiso salvar la propia
vida", y que, en cambio, "quiso entregarse sin reservas hasta el
último momento".
En la vía de la
Conciliación —ancha avenida que desemboca en la Plaza de San
Pedro— y en las calles adyacentes, unos 300 000 peregrinos, entre
ellos muchos jóvenes, coreaban el nombre del Papa y enarbolaban
banderas de todos los países.
Otro millón y medio de
personas siguió el funeral desde alguna de las 27 pantallas
gigantes colocadas en distintos puntos de Roma (como Circo Massimo,
el barrio de Tor Vergata o ante la Basílica de San Juan de
Letrán).
Terminada la ceremonia
fúnebre, el ataúd fue trasladado hasta las Grutas Vaticanas y
enterrado en el espacio que estuvo ocupado por Juan XXIII antes de
ser transferido, hace unos años, a una capilla de la Basílica de
San Pedro.
Sobre el féretro fue
colocado solo un crucifijo y una placa de bronce con su nombre
grabado. Según su voluntad, el Papa fue sepultado directamente en
la tierra, en un triple ataúd y bajo una lápida de mármol.
"Dentro
de unos días diremos cuándo se podrá visitar la tumba de Juan
Pablo II", dijo el vocero vaticano Joaquín Navarro Valls,
conversando con los periodistas.
Un despacho de PL
refleja que las campanadas que marcaron el fin de la ceremonia
fúnebre del Papa Juan Pablo II estremecieron hoy el Vaticano.
La reunión en la Plaza
de San Pedro convirtió al más diminuto Estado del planeta en el de
mayor concentración de personas por metro cuadrado, en medio de la
atenta mirada de unos mil francotiradores y la custodia de baterías
antiaéreas, aviones y helicópteros.
ANSA reflejó en uno de
sus despachos que una prolongada ovación de más de ocho minutos
despidió en la Plaza de San Pedro el ataúd con los restos mortales
de Juan Pablo II, cuando los 12 portadores pontificios lo llevaron
en hombros hasta su ingreso en la Basílica.
Peregrinos polacos colman las calles de Roma para rendir tributo a Juan Pablo II.
Como último adiós al
fallecido Papa Juan Pablo II, la Basílica del Vaticano oficiará el
tradicional ritual del novenario hasta el 16 de este mes.
Los nueve días de luto
o novendiali, según una antigua costumbre católica, se cuentan a
partir de los funerales y comprenden celebraciones eucarísticas
particulares en sufragio, de forma consecutiva, por el Pontífice.
Las normas del ritual
figuran en el Ordo Exequiarium Romani Pontificis, del artículo 27
de la Constitución Apostólica que promulgó Juan Pablo II en 1996.
El programa de los
novendiales fue dispuesto durante la cuarta congregación de los
Cardenales, que sesionó en la Santa Sede, con la asistencia de 116
de los llamados purpurados (183 en total), llegados a Roma tras la
muerte de Juan Pablo II.
Una vez inhumados hoy
los restos de Juan Pablo II en la cripta de la Basílica de San
Pedro, el próximo paso de la Iglesia Católica será la elección
de su sucesor, tarea que corresponde al Sacro Colegio Cardenalicio.
DELEGACIÓN CUBANA
RINDIÓ HOMENAJE AL PAPA
CIUDAD DEL VATICANO, 8
de abril.— La jefa de la Oficina de Atención a Asuntos Religiosos
del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Caridad Diego,
valoró hoy de sobria y solemne la ceremonia del funeral del Papa
Juan Pablo II, informó PL.
La delegación cubana en la ceremonia funeral de la Basílica de San Pedro.
Ha sido una oportunidad
haber asistido a las exequias de Su Santidad, quien, como expresó
el Presidente Fidel Castro, pertenece a toda la humanidad,
manifestó Diego a Prensa Latina, instantes después de concluir la
Misa y el sepelio de los restos mortales del Sumo Pontífice en la
Basílica de San Pedro.
La labor del Papa quedó
reconocida en la Misa exequial, en varios idiomas y con la presencia
de unos 200 dignatarios, católicos y no católicos, en un homenaje
de despedida de iglesias de ritos orientales.
Al término del
ceremonial, el titular del Parlamento cubano y jefe de la
delegación a los funerales de Juan Pablo II, Ricardo Alarcón,
sostuvo contactos con personalidades del Vaticano, con cardenales y
mandatarios de otros países.
El presidente Lula durante su
encuentro con Ricardo Alarcón.
El cardenal francés
Roger Etchegaray saludó de manera amable a Alarcón, a quien
aseguró que siempre ha llevado al pueblo cubano en su corazón.
Etchegaray, quien fue
presidente de la Comisión Pontificia de Justicia y Paz y del
Comité Central del Jubileo 2000, pidió transmitir un mensaje de
saludo al Presidente Fidel Castro.
La delegación de la
Isla caribeña, integrada además por el embajador ante la Santa
Sede, Raúl Roa Kourí, cumple una agenda de entrevistas con
dignatarios y representantes de diversos estados, entre quienes
sobresale el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
|