WASHINGTON, 8 de abril (PL).—
El pase a retiro del director de la Administración de Seguridad del
Transporte (TSA) de Estados Unidos, David M. Stone, evidencia el
bajo relieve que tendrá esa agencia en la protección de los
viajeros, se informó hoy.
En su edición de este viernes, el
diario The Washington Post asocia la dimisión de Stone, por
presiones del gobierno del presidente George W. Bush, a recortes
financieros que sufrirá la TSA como parte de la reestructuración
del Departamento de Seguridad Nacional.
La salida de Stone se hará efectiva
en junio próximo, y según fuentes citadas por el Post podría
marcar el principio del fin de esa agencia, creada luego de los
atentados del 11 de septiembre de 2001 en Washington y Nueva York.
A la sazón, la TSA absorbió algunas
dependencias de la Administración Federal de Aviación, hasta ese
momento responsabilizadas con la seguridad de los vuelos
comerciales, hacia y desde Estados Unidos.
En el presupuesto solicitado por Bush
al Congreso para el año fiscal 2006 quedan eliminados varios
programas que acometía la agencia, cuya gestión ha sido criticada
por el público en general, incluso legisladores, quienes vieron
obstaculizados viajes por errores en los listados de personas
"potencialmente peligrosas".
La ley que estableció la creación
del Departamento de Seguridad Nacional contiene una cláusula que
estipula la posible eliminación de la entidad después de noviembre
de 2004.
El titular de esa secretaría,
Michael Chertoff, prometió reorganizar el ministerio bajo su mando,
por lo que no se descarta que la protección de los vuelos sea
asignada a otra dependencia.