BAGDAD, 29 de marzo (PL).—
Sendas bombas estallaron hoy en Kirkuk, en el norte, y Basora, en el
sur, causando la primera heridas a 18 personas,
donde sin embargo salió ileso un líder del Partido Democrático
Kurdo (PDK), Abdel Qader Zanghana.
De acuerdo con el reporte de la
televisión local la explosión se produjo al paso del convoy de
Zanghana en una carretera de Kirkuk, 250 kilómetros al norte de
Bagdad.
Fuentes hospitalarias dijeron que
cinco de los 18 heridos están graves y necesitan cuidados
intensivos.
La televisora comentó que la
tensión aumentó en esa ciudad petrolera donde conviven kurdos,
árabes y turcomanos.
Por otra parte se precisó que en
Basora, en el extremo sur, una bomba explotó al paso del convoy del
director de la empresa Petróleo del Sur, Adel Al Ady, en una
carretera de esa ciudad meridional, pero no se registraron
víctimas.
Mientras tanto, este martes se
iniciaron los debates para escoger un primer ministro y un
presidente en el Parlamento iraquí elegido el pasado 30 de enero en
comicios organizados por Estados Unidos.
De acuerdo con trascendidos, el
probable futuro primer ministro podría ser Ibrahim Jaafari, de
confesión chiíta, quien es proclive a instaurar un régimen
teocrático a favor de la Sharia (ley islámica) en Iraq.
Un sondeo realizado en los últimos
días en este país arroja que 48 por ciento de los ciudadanos
otorgan un papel importante al islamismo en la gestión del Estado,
un 46 por ciento desea una separación entre religión y Estado y un
4,4 por ciento estaría por la aplicación de la Sharia en su
vertiente más severa.
El primer ministro saliente Iyad
Alaui, chiíta laico, que cuenta con una parte importante de kurdos
y chiítas para que participe en el ejecutivo, condicionó esa
posibilidad a que el gobierno no dependa de la influencia de los
hombres de religión.
Las declaraciones de Alaui fueron
interpretadas como una crítica al credo chiíta más ortodoxo.
Para el clero musulmán y sus
seguidores más fervientes se trata de tomar el control de esta
nación árabe, lo cual deberá concretarse en los próximos meses y
sería un elemento de confrontación con los promotores de la
cultura occidental en Iraq.