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Esos altísimos precios del petróleo
Se están comiendo su pinol...
JOAQUÍN RIVERY TUR
Cada
barril de petróleo está a punto de llegar a los 60 dólares,
aunque parecía difícil que se volviera a sufrir una crisis como la
de hace 25 años.
Hablar de los
hidrocarburos en las páginas de Granma, es recurrir a las mismas
explicaciones sobre las causas del alza de los precios, y citar
inviernos fríos que requieren mucha calefacción, veranos calientes
que hacen andar todos los aparatos de aire acondicionado o
inestabilidad en Iraq provocada por un Gobierno norteamericano
salido del sector energético. Agencias, revistas, periódicos,
cadenas de televisión recurren a los especialistas para tratar de
adivinar lo que sucederá al día siguiente, por qué está
sucediendo esto hoy y, de paso, atizar el fuego de la incertidumbre,
cuando la producción del oro negro está más alta que nunca.
Los miembros de la
Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) han
advertido que no hay ninguna razón para que los precios suban,
porque se mantiene una producción suficiente para abastecer al
mercado, salvo alguna muy ocasional excepción de poco tiempo.
Al final de toda
explicación siempre es necesario colocar el elemento de la especulación,
porque muchas cosas no tienen sentido en el mundo del mercado
capitalista sin ella.
En la explosión
petrolera de los ochenta, el pretexto para el incremento fue la
decisión de la OPEP de elevar los precios del crudo que producían,
e inmediatamente las grandes transnacionales se aprovecharon e
hicieron aumentar el barril a niveles galácticos. Ahora, el
pretexto fundamental es la agresión a Iraq, con una inestabilidad
productiva provocada no por los atentados a los oleoductos, sino por
la ocupación que desata las acciones de la resistencia. De todas
formas las grandes empresas aprovechan y arriman la brasa para su
sartén.
En este caso, se están
comiendo el pinol los que sembraron y continúan sembrando el maíz
del pánico petrolero por los grandes medios masivos de difusión de
noticias alarmantes, que, indudablemente, también están vinculados
a las enormes corporaciones y pertenecen, siempre, al Norte
desarrollado.
Hace 25 años, los
beneficiados por el salto en las utilidades fueron los mismos de
ahora, con algún cambio de nombre debido a la fuerte tendencia a
las fusiones y compras que caracterizan a la centralización y
concentración del capital.
Así, tenemos que
ExxonMobil, Shell, British Petroleum (BP), Chevron Texaco, Total,
Repsol, Statoil, ENI, ConocoPhillips y otras andan de fiesta. Salvo
la Repsol, que disminuyó un 3% sus beneficios, todas las demás los
aumentaron amparándose en la crisis.
Las grandes empresas del
sector petrolero entre 2003 y 2004 vieron crecer sus utilidades
netas.
Las cifras a
continuación fueron tomadas del periódico español El País, por
eso los precios aparecen en euros, pero saque usted la cuenta si
sabe que por cada unidad monetaria europea se pagan entre 1,30 y
1,36 dólares (depende del día y de las noticias sobre los enormes
déficit de EE.UU. hasta el 26 de marzo).
La BP pasó de 9 890
millones de euros de ganancias en ese primer año, a 12 467 millones
el siguiente, para un 26% de alza. La norteamericana Exxon llevó
sus 16 294 del 2003 a 19 188 millones de euros en el 2004 (18% de
aumento). La Total brincó de 7 015 a 9 612 millones de la moneda
europea de un año a otro para elevar sus utilidades al 37%.
Siguiendo en la línea,
tenemos que Repsol tuvo un descenso ligero de los 2 020 a los 1 950.
(No piensen mal de sus ejecutivos. Anda bien su conglomerado,
excepto ese, mejoró en todos los índices, incluyendo su resultado
operativo. Son maniobras para el futuro). Mientras, Statoil llevó
sus ganancias de 5 807 millones de euros en el 2003 a los 7 730 en
el 2004 (33%). La italiana ENI colocó su nivel de 5 580 millones de
un año en 7 274 millones el siguiente (30%).
Shell se fue desde los 9
750 a los 13 530 millones (39%) y la ConocoPhillips saltó de 3 611
a 6 201 millones para amasar nada menos que un salto tipo Hombre
Araña del 72% de crecimiento en las ganancias.
Pero la campeona de
todos fue la Chevron Texaco, con una ganancia de 5 478 millones de
euros en el 2003 y nada menos que 10 210 millones en el 2004, para
un 86% de alza de sus utilidades. Un vuelo al cosmos. Curioso, las
grandes ganadoras en porcentajes fueron empresas de Estados Unidos,
las campeonas en fraudes, especulación y lanzamiento de rumores "convenientes".
Los anuncios de estos
índices estratosféricos llevaron de nuevo a todas estas
corporaciones a una subida en flecha del valor de sus acciones en
los mercados bursátiles, lo que significa que sus poseedores
ganaron dinero muchas veces sin invertir un centavo extra.
Un ejemplo. Cualquier
alto ejecutivo (suelen acumular grandes paquetes de valores) que
poseyera un millón de acciones de la ExxonMobil a 32 dólares a
principios del 2003 (32 000 000 de dólares), a fines del 2004
vería que sus papeles subieron a 62 dólares cada uno. Por tanto,
sin una operación extra, casi duplicó (62 000 000) su capital
nominado en acciones que están en alza, igual que el crudo, lo que
significa que podría ganar aún más, sin trabajar.
Y para que cualquiera se
percate de la concentración enorme del capital en esta esfera,
podemos informarles que Exxon, Chevron Texaco, ConocoPhillips,
Schlumberger y OXY Occidental Petroleum representan el 70% del
sector petrolero mundial.
Repito, estos monstruos
de la concentración capitalista se están comiendo el pinol de las
ganancias petroleras, porque sembraron el maíz de la especulación
en su momento. Y ellos son maestros en calcular el instante exacto
en que hay que hacerlo.
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