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Ponen sitio tropas yankis a la ciudad de Ramadi
Parlamento británico
reconoce y denuncia torturas norteamericanas en Iraq. Veinte muertes
en acciones
BAGDAD, 25 de marzo.—
La ciudad de Ramadi, capital de la provincia de Al Anbar, corazón
de la insurgencia en Iraq, está cercada y sellada por la Guardia
Nacional y el Ejército norteamericano desde que el pasado febrero
se iniciara una campaña para intentar acabar con los focos de la
resistencia, informó EFE.
Los oleoductos son blanco
permanente de ataques.
El cerco recuerda la
acción de sitio de la ciudad de Fallujah, que fue acompañada por
una ola de bombardeos masivos contra la hoy destruida ciudad, al
costo de la masacre de miles de civiles.
Por otra parte alrededor
de una veintena de personas murieron en diversos atentados
perpetrados en las últimas 24 horas en Iraq, donde el proceso
político permanece estancado y la formación de un Gobierno se ha
aplazado de nuevo y no se sabe cuándo se producirá.
El atentado más
sangriento ocurrió anoche en la ciudad rebelde de Ramadi, cien
kilómetros al oeste de Bagdad, donde 11 soldados de las fuerzas
especiales de la Guardia Nacional iraquí perdieron la vida
víctimas de un atentado con coche bomba, resultaron heridos una
veintena de iraquíes y dos soldados estadounidenses, además de
tres civiles.
Por otra parte, un
reporte del Parlamento británico reconoció que Estados Unidos
había cometido "violaciones de derechos humanos" contra
prisioneros en la base naval ocupada en Guantánamo, Cuba, así como
también en centros de detención de Afganistán e Iraq, según
ANSA.
El informe realizado por
el Comité de Asuntos de Exterior del Parlamento británico acusó
duramente al Gobierno del presidente George W. Bush, "por utilizar
técnicas de torturas contra prisioneros para obtener información".
"Concluimos
que Estados Unidos cometió graves violaciones de derechos humanos
contra personas detenidas en varios centros en Iraq, la base de
Guantánamo y Afganistán", indicó el texto del comité
parlamentario.
Asimismo, desde Kufa,
Iraq, AFP reportó que un imán de la corriente del jefe chiita
Moqtada Sadr convocó este viernes, sin fijar fecha, a una
manifestación de un millón de personas para obtener "un calendario
que ponga fin a la ocupación" extranjera.
"Insisto
en esta petición de retirada e insto a todos los partidos
políticos a participar (...) No fijar un calendario para la salida
de las fuerzas extranjeras del país es una traición", añadió el
jeque Nasser al Sadi, figura religiosa popular de la corriente Sadr.
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