Desde Venezuela

Altruismo en Mérida

Ventura de Jesús y Jorge L. Baños (foto)

SANTA CRUZ DE MORA (Mérida).—Los médicos, colaboradores deportivos y personal de la Misión Educativa celebraron la escampada en esta región mucho tiempo después de cesadas las interminables lluvias que trastornaron a la región en el mes de febrero.

Después de un mes y algo más de aquel siniestro, todavía en Santa Cruz de Mora y Tovar, los pueblos más golpeados del occidental estado, parecen como virados al revés, con las marcas visibles del desastre a cada paso.

Autoridades locales reconocen la contundente respuesta de los colaboradores cubanos radicados en la zona, que de inmediato prestaron auxilio a los más afectados.

Exaltan de manera particular a los médicos, quienes se pusieron en función de salvar vidas y luego atender a la población en los diversos puntos de refugio.

Ivonne Osorio Turro, especialista en Medicina General Integral, explica que los más de 20 galenos cubanos que se desempeñan en el municipio de Santa Cruz de Mora estuvieron a las órdenes de la Alcaldía municipal en aquella emergencia ocasionada por el desborde de los ríos Mocotíes y el Guayabal.

"Trabajamos durante varios días de manera muy intensa, sobre todo en las comunidades ubicadas en lo alto de las montañas, hacia donde emigró la mayoría del pueblo y se concibieron puntos de concentración para las familias que habían perdido sus viviendas. Todavía tenemos médicos prestando servicios de manera permanente en refugios".

Relata que todo fue muy impresionante. El colapso de puentes y de barrios enteros, la obstrucción de las vías con objetos de todo tipo (troncos de madera, rocas, barro...) dificultaba la labor de los socorristas.

La Alcaldía del territorio reconoce la labor de los colaboradores deportivos de Barrio Adentro, que trabajaron afanosamente para poner en orden el gimnasio de la localidad afectado por la avalancha de agua y lodo. Mario Rafael Domínguez, coordinador municipal de la Misión Deportiva, dijo a Granma que inmediatamente después del desastre se dieron a la tarea de rescatar el gimnasio, la única instalación deportiva que hoy está en pie en el territorio.

"Estuvimos varios días de manera ininterrumpida sacando lodo y obstáculos de todo tipo. No se pueden imaginar cómo quedó esto."

Al recorrer el pueblo y, en medio de las calamidades aún perceptibles, uno aprecia el agradecimiento de la gente por el gesto solidario de los cubanos. Una prueba de ello fue el hecho de que muchos se congregaran en el sitio donde se organizó un breve encuentro con el personal médico para entregarles diplomas de reconocimiento por la actitud altruista.

 

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