BUENOS AIRES, 9 de marzo (PL).—
El presidente argentino, Néstor Kirchner, embistió hoy aquí
contra determinados sectores económicos a los que poco importa el
mejoramiento paulatino del poder adquisitivo de la sociedad y
recurren a desmesurados aumentos de precios.
Al referirse al fuerte incremento
experimentado en las últimas semanas en los costos de alimentos de
primera necesidad, Kirchner denunció que existen empresarios
"que no desean una justa distribución del ingreso" y solo
piensan en sus ganancias.
Advirtió sobre la existencia de
otros que persisten en creer que pueden seguir teniendo privilegios
y determinando la economía, como ocurrió en la década de 1990, en
alusión al modelo neoliberal aplicado entonces por el ex gobernante
Carlos Menem.
Se trata, precisó, de gente
inescrupulosa que impide el desarrollo vital que permite la
incorporación, a tareas empresariales, de los grupos sociales antes
marginados, y apuestan por un modelo de exclusión.
El jefe de Estado manifestó que la
lucha radica en la inclusión social y en asegurar un piso
importante a los más necesitados, aunque lamentó que por otro lado
estén los intereses de quienes pretenden quebrar el avance de
Argentina.
En esa misma línea pidió a los
empresarios de la carne que no suban los precios, tras opinar que
muchos reclaman por impuestos bajos, pero cuando tienen cierta
rentabilidad les importa muy poco la sociedad.
Respecto al aumento de hasta un 4,2
por ciento del precio de los combustibles, dispuesto a partir de
este miércoles por la empresa Shell, Kirchner lo consideró una
falta de colaboración por parte de la transnacional
anglo-holandesa.
"Hay algunos sectores
monopólicos que nos quieren imponer condiciones y yo los llamo a la
reflexión", enfatizó el estadista, quien exhortó a los
argentinos a estar atentos frente a esta situación.