BUENOS AIRES, 4 de marzo (PL).—
El presidente argentino, Néstor Kirchner, renovó hoy sus críticas
contra la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que cuestionó en
un reciente informe la política comunicacional de su gobierno.
Durante un acto en la Casa Rosada,
sede ejecutiva, el mandatario denunció que la SIP está integrada
por medios de comunicación que durante las pasadas dictaduras
latinoamericanas, incluida la argentina, no defendieron los derechos
humanos.
Kirchner se definió como un defensor
de la libertad de prensa y fustigó a quienes impusieron sus ideas
matando y secuestrando, en alusión a los colaboradores de los
regímenes de facto que gobernaron en la región.
Llamó a tener buena memoria, porque
"no puede ser que nos vengan a decir cómo funciona la libertad
de prensa aquellos que para imponer sus ideas mataron, asesinaron,
secuestraron y hoy nos quieren venir a hablar de estos temas en
forma casi insostenible".
El jefe de Estado refutó la víspera
las críticas sobre una presunta falta de respeto de su
administración a la libertad de prensa, y opinó que la Sociedad
Interamericana se dedica a "cuidar los intereses" de las
transnacionales de la información.
Acusó a la SIP de estar emparentada
con el subdirector del diario porteño de derecha La Nación, José
Claudio Escribano, quien —ironizó— tanto se ocupó por la
libertad de prensa durante la última dictadura y por los
periodistas desparecidos.
"Esta sociedad (la SIP), tan
preocupada por ver cómo se van a distribuir los fondos de
publicidad, dice que hay que darlos a los medios más grandes",
manifestó.
Eliminemos entonces el pensamiento de
los grupos más chicos de prensa porque, según la SIP, la
publicidad se debe distribuir de acuerdo con la capacidad de venta,
dijo el jefe de Estado en el mismo tono irónico.
En Argentina, subrayó, las
libertades son totalmente plenas tanto para pensar diferente, como
para decir lo que uno piensa.