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Tocar para el futuro
Primer concierto de la
Charanga de Oro en las escuelas de instructores de arte
Omar
Vázquez
Formato
que ha servido para lanzar ritmos nuestros trascendentes
internacionalmente, caracterizado por su cadencia suave y armoniosa,
la innovación ha sido una constante en la Charanga, desde su
surgimiento en los primeros años del siglo XX, como derivación de la
orquesta típica o de viento.
Por
eso fue un acierto el primer concierto didáctico ofrecido por la
Charanga de Oro a los alumnos del tercer y cuarto años de Danza y
Música, de la Escuela de Instructores de Arte de Ciudad de La Habana
Eduardo García Delgado (Rancho Boyeros), a fin de ofrecer un panorama
de lo más auténtico de la música popular cubana con un altísimo
nivel de ejecución y una antología del repertorio de este formato
con sus principales géneros.
El doctor José Loyola,
director de esta agrupación fundada el 27 de enero del 2004, apoyado
en reconocidos músicos, fue develando a los estudiantes el itinerario
recorrido desde que Miguel Faílde estrenara su Las alturas de Simpson
(1879), pasando por la figura de Antonio María Roméu, creador de la
llamada charanga a la francesa, al introducir el piano en la
agrupación de Leopoldo Cervantes; Aniceto Díaz, con el danzonete y
los elementos del son, hasta llegar a los estilos de Antonio Arcaño y
Enrique Jorrín. También hubo espacio para reconocer los aportes de
la Aragón, el Charangón de Revé y Los Van Van.
Los alumnos aplaudieron
las interpretaciones de los cantantes de la Charanga de Oro: Emilia
Morales, Fredy Vera, Ana Iris Blanco (sorprendió con su particular
versión de El yerberito moderno, de Néstor Milí) y Rainier
Tarín, y las evoluciones coreográficas de Johannes García y Perla
Rodríguez.
Como invitados
participaron figuras de primerísimo orden: Teresa García Caturla,
Basilio Márquez (trompetista), Pancho Terry (chequeré), Andrés
Pedroso (bajista y director del Grupo Manguaré, quien manifestó
emocionado a los estudiantes que él era egresado de la primera
graduación de instructores de arte y por ello se sentía entre los
suyos, y Rolando Montero (El Muso).
Este concierto se
repetirá en las escuelas de instructores de arte de otras provincias.
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