SAN JUAN, 3 de marzo (PL).—
La sargento Lizbeth Robles, de 31 años, se convirtió este martes
en la segunda militar puertorriqueña que pierde la vida en Iraq
como secuela de la invasión de Estados Unidos a ese país,
trascendió hoy.
La muerte de la soldado, ocurrida en
las cercanías del poblado de Tikrit cuando el camión del ejército
estadounidense en que viajaba se volcó, eleva a 25 el número de
puertorriqueños que han perdido la vida en la nación iraquí.
Se desconoce el número de boricuas
que han resultado heridos a lo largo de la ocupación militar de
Iraq por tropas extranjeras.
El cadáver de Robles, quien residía
en el norteño municipio de Vega Baja, a unos 25 kilómetros de San
Juan, está previsto que arribe a la isla entre el domingo y el
lunes próximos, confirmaron sus familiares.
Apenas este miércoles, otro sargento
puertorriqueño, Carlos Javier Gil, fue sepultado en el cementerio
militar de la ciudad de Orlando, en el estado de la Florida, muerto
el 18 de febrero en la ciudad iraquí de Humaniyuh.
Gil, natural del municipio
puertorriqueño de Arecibo, norte, estaba destacado en Alemania
cuando el ejército le movilizó a Iraq, como parte de la ocupación
anglo-estadounidense. Su familia residía en La Florida.
Los boricuas, ciudadanos
estadounidenses en virtud de una ley votada por el Congreso federal
hace 88 años, participan desde la Primera Guerra Mundial en los
conflictos armados en los cuales Washington incursiona.