SANTIAGO DE CHILE, 3 de marzo (PL).—
El poderoso Colegio de Profesores, uno de los gremios más
combativos de Chile, boicoteó hoy el acto oficial por el inicio del
curso escolar 2005 en protesta por la creciente privatización de la
educación en el país.
La directiva de los educadores
decidió la víspera no participar en la tradicional ceremonia, que
tiene lugar en la Comuna de San Bernardo, al sur de esta capital, y
que estará presidida este año por el Presidente, Ricardo Lagos, y
el ministro de Educación, Sergio Bitar.
Jorge Pavez, titular del gremio,
señaló que el jefe de Estado, a punto ya de expirar su mandato, no
ha cumplido el compromiso de fortalecer el carácter público del
sistema y de implementar mecanismos que ofrezcan mayores
oportunidades para todos los niños.
Según el directivo, hace cinco
años, el mandatario firmó con ellos un compromiso que permitiría
fortalecer la enseñanza pública mediante la generación de
igualdad de oportunidades para todos los estudiantes, más allá de
su procedencia social.
Para Pavez, contrariamente a lo
prometido, "enfrentamos un proceso que consolida la
privatización de la educación chilena como consecuencia de
políticas que se vienen imponiendo en el marco del actual modelo
económico neoliberal del gobierno".
El dirigente añadió que "la
situación de crisis derivada de la manutención de un sistema
fragmentado y discriminador" ha traído como consecuencia
"un aumento explosivo en la cantidad de colegios privados
subvencionados por el Estado chileno".
"Al gobierno le da lo mismo que
se sigan construyendo establecimientos particulares, que se
entreguen recursos como nunca se habían entregado, regalados a
empresarios que no colocan nada de su parte salvo el sitio para un
colegio", sentenció.
Según el sistema educacional
chileno, implantado desde la década de 1980 por la dictadura del
general Augusto Pinochet, en el país existen tres tipos
fundamentales de escuelas: las municipalizadas (públicas), las
privadas con subvención estatal, y particulares pagadas.
De los tres, en opinión de los
profesores, el gobierno ha privilegiado a las privadas
entregándoles mayores recursos económicos que a las que dependen
solamente del magro presupuesto de los municipios, muchos de ellos
hoy en quiebra.
El Colegio de Profesores denunció
que los recursos que entrega el gobierno a los privados, "que
pertenecen a todos los chilenos", van a engrosar las utilidades
de los dueños de las escuelas en lugar de ser invertidos en mejorar
la calidad de la enseñanza.
Según datos del propio Ministerio de
Educación, de las seis mil 288 escuelas municipales (públicas) que
existían en el país en 1990, en el 2003 disminuyeron a seis mil
138, mientras el sector particular pagado también bajo de mil 068
en 2000 a 930.
Los particulares subvencionados por
el gobierno, por el contrario, aumentaron en el mismo período de
dos mil 694 a cuatro mil 084.