Raiza al volante de la moto 109

Nunca soñó ser de la Motorizada de la PNR, pero hoy es una de las ocho mujeres que en el país pertenecen a ese cuerpo

RENÉ CASTAÑO

En la familia de la primer suboficial Raiza Hernández González no causó buena impresión la noticia de que ella formaría parte del curso para mujeres ofrecido por la Unidad Motorizada de la División de Tránsito, de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR).

Foto: JOSÉ A CORREARaiza considera que aún prevalecen algunos prejuicios sobre el trabajo
 de las mujeres en la Motorizada.

El hecho de que en la moto la carrocería sea el propio conductor hizo llover los consejos de sus allegados sobre el cuidado y manejo en la vía.

Años atrás solo montaba bicicleta, ni siquiera soñaba con formar parte del cuerpo motorizado, afirma la primer suboficial de 32 años, quien llegó allí proveniente de un curso de agente de orden público de Tránsito. Para los cubanos acostumbrados a tratar con los "caballitos", agrega, la presencia de una mujer con el uniforme de la Motorizada aún llama mucho la atención después de año y medio en la calle.

Con la moto 109, Raiza trabaja fundamentalmente en los municipios del Cerro y La Habana Vieja, definidos por ella como de un tránsito muy complicado. Allí se desempeña, entre otras funciones, en los accidentes, sobre todo en el croquis, las posiciones en que quedan los vehículos, las lesiones de los conductores o las personas implicadas; a su juicio, son experiencias fuertes.

En estos momentos en el país trabajan alrededor de ocho mujeres en la Motorizada, y se trata de situar, al menos, una en cada provincia. Algo que seguramente sorprenderá a muchos, porque no es nada común hasta ahora ver a las agentes de Tránsito en estas funciones.

Reconoce que todavía algunos de los conductores se molestan porque es una mujer quien les ordena detener la marcha y les impone la multa.

Los agentes de Tránsito tienen la gran responsabilidad de corregir la mala educación vial que a veces muestran algunos conductores. Son muchos los que ven en el "caballito" al verdugo e ignoran que su función es la de prevenir, evitar que aumenten los fallecidos y lesionados en la vía.

Los oficiales de la Motorizada no necesitan un expediente de años de trabajo para hablar con propiedad sobre la educación vial. Raiza, con año y medio en la moto, ya puede afirmar que no guardar la distancia requerida entre vehículos es la medida más violada y la contravención que causa más accidentes. En el horario pico de 7 a 9 de la mañana, añade, es cuando más infracciones se cometen.

La mayoría de las personas que se mueven en bicicletas no respeta las leyes del tránsito, asegura. Realizan cambios bruscos de vía, cruzan inesperadamente por delante de los carros, y algunos, sobre todo muchos jóvenes, se enganchan de camiones y "camellos". A quienes son sorprendidos en esta última acción se les traslada a la Unidad, donde se les llama la atención y se les comunica a sus padres.

Raiza hace un reclamo a todos los conductores para que cuiden sus vidas y las de los demás, ya que las violaciones provocan muchos accidentes, a veces fatales.

La imagen de esta cubana sobre la moto ya es habitual para su familia, y también para los niños que estudian en la escuela de Daelée y Denia, sus hijas. Todos hablan con admiración y orgullo de la muchacha de la Motorizada.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Deportes | Cultura |
| Cartas | Comentarios | Ciencia y Tecnología | Lapizcopio| Especiales |

SubirSubir