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Bienvenidas las
lluvias
Ronal
Suárez Ramos
PINAR
DEL RÍO.— Las lluvias que tuvieron lugar en la provincia entre el
viernes y lunes últimos, intensas en algunas localidades,
felizmente interrumpieron una sequía que se prolongó durante cinco
meses.
Entre sus beneficios
más inmediatos, se salvan decenas de caballerías de tabaco a las
cuales se les habían agotado las fuentes de abasto de agua, y
podrá intensificarse la campaña de siembra de viandas, granos y
hortalizas, hasta ahora reducidas a aquellas áreas que contaban con
regadío.
Aunque la provincia
registró durante el 2004 el 96% de precipitaciones promedio para un
año, estas se concentraron de julio a septiembre, asociadas en su
mayoría con los ciclones que recorrieron el territorio, y después
se ausentaron casi definitivamente.
En esta oportunidad, la
buena nueva es que llovió en todos los lugares, con un promedio
provincial de 106 milímetros, que representa el 231% de la media
histórica de febrero, informó José Antonio Hernández, delegado
provincial de Recursos Hidráulicos.
Se destacan, según el
funcionario, los acumulados de Guane, con 202 milímetros; San Juan
y Martínez, con 160, mientras que entre 115 y 140 caían sobre
Candelaria, Mantua, San Luis, Sandino y Pinar del Río.
Como menos favorecidos
resultaron los municipios de Viñales, con 41 milímetros, La Palma,
53, y Bahía Honda 66. La llanura Sur, la más expuesta a la
sequía, también registró acumulados considerables.
Sin embargo, durante el
viernes, a pesar de las fuertes precipitaciones solo cuatro millones
de metros cúbicos del líquido ingresaron a la red de embalses,
volumen que debe incrementarse cuando puedan medirse los
escurrimientos de los aguaceros del lunes, precisó Hernández.
Conscientes de que está
lejos aún la primavera y siempre recelosos por la inestabilidad que
caracteriza al clima durante los últimos años, los pinareños, y
entre ellos especialmente los agricultores, han recibido con
alegría este regalo de la naturaleza, que se disponen a aprovechar
para superar los atrasos y avanzar. |