BAGDAD, 2 de marzo (PL).—
La resistencia armada iraquí causó hoy una decena de muertos al
ejército local en sendos ataques con bombas en el sur y el sudoeste
de esta capital, lo que reafirmó la escalada de acciones
guerrilleras contra las fuerzas de seguridad.
Tres soldados perecieron y otros
siete fueron heridos en una acción con un carro bomba que explotó
en un puesto de control militar en los alrededores del puente de dos
pisos de Jadriyah, dijo un oficial a la prensa.
Otras fuentes castrenses añadieron
que antes de estrellarse el vehículo contra el retén, hubo un
intercambio de disparos entre los soldados y los atacantes.
Un vocero del Ministerio del
Interior, el coronel Adnan Abdel Rahman, reconoció que una
detonación estremeció un sector en el sudoccidente de esta urbe y
hacia esa dirección se enviaron agentes de la policía para
investigar las circunstancias de ese estallido.
Ese fue el segundo ataque de su tipo
lanzado por los insurgentes este miércoles, antes, siete miembros
de la Guardia Nacional fueron aniquilados mediante el estallido de
un coche cargado con explosivos al paso de una caravana militar.
El ataque tuvo lugar en el barrio de
Ad Doura y, según versiones del Ejército, fue un atentado suicida
que también provocó unos 30 heridos, la mayoría militares.
No hubo confirm de ocupaación oficial
inmediata de este hecho, toda vez que las tropas norteamericanasción y sus colaboradores locales cercan con rapidez el
escenario del hecho para evitar el paso de los periodistas, pero
testigos detallaron lo ocurrido.