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Demandan a Rumsfeld por torturas de detenidos en
Iraq y Afganistán
WASHINGTON,
1ro de marzo.— El secretario de Defensa de EE.UU., Donald
Rumsfeld, tiene responsabilidad directa por la tortura de
extranjeros bajo custodia militar estadounidense en Iraq y
Afganistán, según una demanda presentada por la Unión de
Libertades Civiles de EE.UU. (ACLU) y el grupo Human Rights First en
un tribunal federal del estado de Illinois, la primera de su tipo
dirigida a un dirigente de alto nivel.
La demanda, presentada
en nombre de ocho víctimas torturadas por fuerzas estadounidenses,
pretende que los tribunales declaren que las acciones de Rumsfeld
violaron la Constitución de EE.UU., varias leyes federales y el
Derecho Internacional, y pide que las víctimas reciban una
indemnización al respecto.
Durante una rueda de
prensa, el abogado Lucas Guttentag explicó que "Rumsfeld tiene
responsabilidad directa y absoluta por este descenso al infierno,
porque autorizó personalmente técnicas ilegales para los
interrogatorios y porque abdicó su deber legal de frenar la tortura".
La demanda
responsabiliza directamente a quien debe responder por esas
acciones, enfatizó Guttentag, principal abogado en el litigio y
director del Proyecto para los Derechos de los Inmigrantes de ACLU.
La acción legal contra
Rumsfeld cuenta con el apoyo de varios oficiales militares jubilados
y ex funcionarios del Gobierno.
Michael Posner, director
ejecutivo de Human Rights First, dijo que la petición para que una
comisión independiente investigue las medidas que propiciaron el
maltrato de prisioneros ha caído en oídos sordos.
Al mismo tiempo, un
informe del Departamento de Estado reconoce que bajo el Gobierno
interino impuesto por la Administración de Bush se produjeron
serios abusos a los derechos humanos, incluyendo torturas,
detenciones ilegales y la extracción de confesiones forzosas.
El informe, según AP,
señala también que la corrupción en todos los niveles del
Gobierno sigue siendo un problema.
Por otra parte, los
cadáveres de dos soldados iraquíes fueron encontrados cerca de
Tikrit, al Norte de Bagdad, mientras otros cuatro resultaban heridos
por los insurgentes en una carretera ubicada al Sur de la capital.
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