BAGDAD, 21 de febrero (PL).—
Las fuerzas estadounidenses prosiguieron hoy con la operación
militar Río Relámpago, en un nuevo intento por detener un
recrudecimiento de las acciones de la insurgencia contra los
ocupantes y colaboradores.
La misión de los invasores se
inició la víspera en la localidad sunita de Al Anbar, al oeste de
esta capital, donde en los últimos días se recrudecieron los
enfrentamientos entre las tropas de la coalición militar extranjera
y la resistencia.
El mando central norteamericano no
ofreció detalles sobre la marcha de la operación que comenzó con
un riguroso toque de queda.
Sin embargo, la resistencia continúa
asestando demoledores golpes a los ocupantes. En la capital del
país se conoció que un número indeterminado de soldados estadounidenses resultaron
heridos hoy al estallar un artefacto explosivo artesanal colocado
por los insurgentes en una carretera en el segmento sur de esta
capital
Un helicóptero de los invasores
acudió de inmediato al rescate de esos efectivos que yacían
inmóviles en el suelo —según testigos—, pero el aparato fue
recibido por las ráfagas de fusiles automáticos de los rebeldes,
dificultando la operación de salvamento.
La acción de los insurrectos, que
destruyó dos vehículos de combate de los agresores, tuvo por
escenario la barriada capitalina de Al Dura.
El mando central norteamericano no ha
ofrecido un balance final sobre sus bajas en este nuevo golpe de la
resistencia.
En la ciudad de Udhaim, al norte de
Bagdad, los insurgentes asaltaron anoche tres camiones de carga y
mataron a uno de los conductores.
Los vehículos fueron incendiados con
su carga de suministros para las fuerzas estadounidenses.
En Baquba, también al norte de
Bagdad, los insurrectos dispararon la víspera tres obuses de
mortero contra un inmueble que sirve de sede al gobierno local. Pero
los proyectiles erraron sus trayectorias, informó este lunes la
policía de esa villa.
Radio Digla informó hoy que Raida
Mojamed Wayi Uazan, periodista que trabaja para una televisora local
en la norteña ciudad de Mosul, fue secuestrada anoche por un grupo
de opositores cuando regresaba a su domicilio situado en la barriada
de Al Shauan.
Este lunes, el canal regional de
televisión Al Arabiya reportó que dos periodistas indonesios
fueron liberados por la agrupación armada autodenominada Ejército
Islámico de Iraq. Ambos trabajan para la red privada Metro TV.