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Paradigmas de la democracia
Pudieran llamarle Doña, pero le dicen Ramona
PASTOR BATISTA
VALDÉS
LAS TUNAS.—Millones de
personas no podrían hacer el ejercicio mental de retroceder 29
años en el tiempo, porque sencillamente no han llegado siquiera a
esa edad. En cambio los labios de esta mujer se llenan de gusto al
repetirlo: ¡Casi veintinueve años!
Durante casi tres décadas Ramona ha estado permanentemente ligada al trabajo del Gobierno en la base.
En 1976 ella era una
muchacha. Alguien consideró que —a pesar de sus 18 años—
tenía la suficiente madurez y responsabilidad para representar a
los vecinos de una zona rural en la nueva forma de gobierno que
estaba naciendo.
Ramona Curbelo no puso
objeción alguna. Las mismas manos que por el día cortaban y
tiraban la caña elevaron un cerrado aplauso. Los habitantes de
Gastón acababan de elegir a su delegada. Ramona se convertía en la
segunda mujer elegida para ese cargo en el país.
Teatro Carlos Marx, 2 de
diciembre de 1976. Por ser el diputado con más años vividos (entre
los 481 elegidos en toda la nación) corresponde a Juan Marinello
conducir los primeros momentos, durante la constitución del órgano
supremo de poder del Estado. A su lado, en la llamada Mesa de Edad,
está la más joven diputada cubana. A casi 700 kilómetros de
allí, en un tranquilo batey, decenas de personas se aglomeran
frente al televisor para verla. ¡Esa es Ramona!, expresan.
TODA MI VIDA PARA
USTEDES
Desde entonces —expresa
con orgullo— he dedicado todos los días de mi vida al trabajo del
Gobierno en esta circunscripción, la número 13. Siempre he sido
reelecta por aquellas mismas personas, por sus hijos, por los hijos
de esos hijosÁ
¿Y a qué atribuyes
eso?
Debe ser por la forma en
que me dirijo a ellos, por la información que les doy, porque busco
tiempo para atenderlos, para dar respuestas a sus preocupaciones,
porque me ven trabajando a toda hora, desde las cinco de la
madrugada hasta por la noche. Así lo hice siempre como delegada, y
así lo hago desde 1990 como presidenta de este Consejo Popular.
Son tantos años, que ya
no podría sentirme bien haciendo otra cosa. Para mí es fundamental
el trabajo con los vecinos para resolver nuestros problemas, las
relaciones con los organismos y empresas, el vínculo con el
Gobierno en el municipioÁ
¿Y la casa, en qué
momento la atiendes?
Siempre aparece ese
momento. Aunque en verdad son mis electores quienes más se ocupan
de ella, porque mientras yo estoy moviendo cielo y tierra para
solucionar determinado problema de la comunidad, ellos vienen y me
limpian la casa, me lavan la ropa y hasta me traen comida para que
yo no tenga que cocinar.
¿Cómo se puede
gobernar con éxito en la base, en medio de las dificultades
materiales?
Con la capacidad
personal y con la inteligencia del pueblo. Es increíble lo que se
puede hacer con los mismos recursos y con la sabiduría de la
comunidad. También es muy importante tener sólidas relaciones con
las empresas. Pero sobre todo hay que tener sinceridad con la
población, decirle la verdad, rendir cuenta de nuestra gestión,
hacerle entender que el delegado no administra. Cuando logras todo
eso, la gente hasta te libera de "culpas" por no haber solucionado
un determinado problema.
Luego de tantos años
en esa labor, ¿qué es para ti lo mejor de nuestro sistema
electoral?
Que la gente escoge a su
delegado, a la persona que en su opinión mejor representará a
todos los vecinos, y que —del mismo modo que eligen a ese hombre o
a esa mujer— pueden revocarlos y poner a otros, cuando entienden
que su trabajo no se ajusta a lo que todos esperan.
En 1976, durante la
primera legislatura, fuiste la diputada más joven. Quién sabe si
un día llegues a ser la de más edad...
En eso nunca he pensado.
Lo que sí puedo decirte es que seguiré como diputada mientras sea
útil a la Asamblea Nacional, y como Presidenta del Consejo Popular
hasta que la población lo decida a través de los delegados. Lo que
nunca vas a oír es que Ramona se cansó o que Ramona echó para
atrás. |