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Un himno agigantado
en la voz del pueblo pinero
Texto
y foto: Diego Rodríguez Molina
NUEVA GERONA.—Las
voces de aquellos sobrevivientes del Moncada, que hace más de medio
siglo, entonaron tras las rejas del mal llamado Presidio Modelo la Marcha
del 26 de Julio, se agigantaron en las de pineros de distintas
generaciones, durante una original recordación devenida
interpretación vibrante de ese himno de combate y de victoria,
justo en el año del aniversario 50 de la liberación —este 15 de
mayo— de la vanguardia que abrió una nueva etapa de lucha en
Cuba.
Los pequeños de cantorías de varias escuelas unieron su actuación a la del Coro Gigante.
Los pequeños de tres
cantorías de varias escuelas unieron su actuación a la del Coro
Gigante de 50 voces y de la Banda de Conciertos.
La Marcha...,
compuesta y musicalizada por Agustín Díaz Cartaya a propuesta de
Fidel, fue interpretada por los prisioneros moncadistas en las
propias narices del tirano Batista durante su visita al penal el 12
de febrero de 1954, tras lo cual Fidel fue aislado, entre otras
represalias que en nada frenaron la firme decisión de lucha de los
revolucionarios.
"Marchando,
vamos hacia un ideal / sabiendo que hemos de triunfar...", volvió a
estremecer los muros y barrotes del pabellón donde fueran recluidos
los asaltantes, actualmente museo, y fue este, también, un reclamo
del regreso de los Cinco Héroes que cumplen injusta prisión en
Estados Unidos por combatir el terrorismo.
Elizabeth Cámara Báez,
miembro del Comité Central y primera secretaria del Partido aquí,
presidió el encuentro donde el canto, la interpretación coral, la
poesía, la trova, la composición orquestal y la palabra clara
dieron vida a la historia y continuidad al combate de nuestro pueblo
en defensa de la Patria y de las conquistas de la Revolución. |