TOKIO, 16 de febrero
(PL). — Tras varios años de ansiosa espera,
el mundo saluda hoy la entrada en vigor del Protocolo de Kyoto como
una utopía ya realizada.
Este acuerdo, considerado el más
estricto de 250 convenios mundiales existentes sobre medio ambiente,
fue suscrito por 125 países el 11 de diciembre de 1997 en la
antigua capital japonesa que le dio nombre.
Los países participantes en la
Tercera Conferencia de las Partes (COP3) de la Convención sobre
Cambio Climático se comprometieron a reducir antes de 2012 en un
5,2 por ciento sus emisiones de gases de efecto invernadero.
Estos seis elementos son: el gas
carbónico o dióxido de carbono (CO2), CH4 (metano), protóxido de
nitrógeno (N20) y tres gases fluorados (HFC, PFC, SF6).
Los científicos demostraron que la
temperatura del planeta Tierra ha aumentado en aproximadamente 0,6
grados centígrados en el siglo XX y advirtieron sobre un incremento
entre 1,4 y 5,8 grados centígrados antes del 2100 si no se reducen
las emisiones.
Para su entrada en vigor, el convenio
tenía que ser ratificado por los países industrializados causantes
del 55 por ciento de la contaminación por estos gases. Su
ejecución se vio aplazada por la no-confirmación de naciones
emisoras de altos volúmenes.
Sin embargo, gracias a la
ratificación rusa, cuya industria es responsable de la expulsión
del 17,4 por ciento de los gases tóxicos del planeta, se hizo
posible la puesta en marcha del Protocolo.
Actualmente solo cuatro de los 34
países originales no lo han ratificado: Liechtenstein, Mónaco,
Australia y Estados Unidos.
Este último es responsable del 36,1
por ciento de las emisiones de los estados industrializados y se
excluyó del tratado junto a Australia, alegando efectos negativos
en sus respectivos crecimientos financieros.
El convenio de Kyoto también
derivará en estímulos económicos para los firmantes y abrirá
nuevos mercados financieros en los que aquellos industriales con
excedentes de cuotas podrán venderlas a los que consideren
demasiado caras las reducciones a realizar.
La etapa inicial del proyecto dura
hasta el 2012 y prevé reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero en un 5,2 por ciento, respecto a 1990.
Los expertos afirman que estos
esfuerzos precisan que Estados Unidos, India y China se sumen a la
lucha contra el cambio climático, ya que estos tres países, junto
con la Unión Europea, Canadá, Rusia y Japón, son responsables del
75 por ciento de los gases de efecto invernadero.
No obstante el cumplimiento del
protocolo va, y de alguna manera le dará solución a mediano o
largo plazo a ese gran conflicto ambiental en que está sumido el
planeta y del cual se ha tomado conciencia.