BAGDAD, 16 de febrero (PL).
— La resistencia iraquí mató a un soldado norteamericano en
combates al occidente de esta capital, informó hoy un comunicado de
la jefatura de las tropas de ocupación.
Sin ampliar en detalles sobre el
suceso, el texto indicó que el militar murió en la provincia de Al
Anbar, considerada uno de los principales bastiones de los
guerrilleros, durante una operación de "seguridad y
estabilidad".
La baja pertenecía a la I Fuerza
Expedicionaria de la Marina.
Según sitios digitales basados en
datos de la Secretaría de Defensa de los Estados Unidos y del
Comando Central, mil 464 soldados enviados por Washington a Iraq han
perdido la vida desde el inicio de la guerra en marzo de 2003.
Por otra parte, la policía notificó
este miércoles que hombres armados dieron muerte a un funcionario
de los servicios de inteligencia del Ministerio del Interior.
La fuente dijo que los individuos
dispararon contra el teniente primero del servicio de espionaje Gazi
Joshi, cuando subía a su automóvil para dirigirse a trabajar.
Vecinos del barrio periférico
capitalino de Ciudad Sadr confirmaron la muerte a tiros la víspera
de un ex empleado municipal que había militado en el Partido Baas,
del antiguo presidente iraquí Saddam Hussein.
Un reporte de las acciones de las
últimas horas en este país del Golfo Pérsico añade que un
policía y otros dos hombres armados perdieron la vida en
enfrentamientos en la localidad de Baquba, a unos 60 kilómetros de
Bagdad.
Los choques comenzaron ayer y
concluyeron esta madrugada (horario local) en el poblado de
Mohandesin.
Fuentes médicas del hospital general
de Baquba confirmaron el número de bajas mortales.
En el ámbito internacional, se
conoció que cuatro ex guardias de seguridad acusaron a la empresa
norteamericana para la que trabajaron en Iraq de matar
arbitrariamente a ciudadanos de este país.
La televisora estadounidense NBC
difundió declaraciones de Bill Craun, uno de los cuatro antiguos
custodios que acusan a la empresa Custer Battles de maltratar a
civiles "que iban a sus trabajos".
Craun dijo que su empleadora
permitió que guardias fuertemente armados estropearan a iraquíes,
entre ellos a niños, cuando su supuesta función era proteger a las
caravanas militares de los ataques guerrilleros.
En una audiencia ante el Senado
norteamericano por acusaciones de corrupción en Iraq se dijo que la
Custer Battles recibió millones de dólares por una labor no
realizada, debido a los vínculos que sus patrones tienen con el
Partido Republicano.