MANILA, 16 de febrero (PL).
— Más de 130 muertos y 20 mil desplazados dejaron los violentos
combates entre el ejército filipino y el separatista Frente Moro de
Liberación Islámica (FMLI), registrados durante 10 días en la
isla de Joló, informaron hoy fuentes militares.
El teniente general Alberto Braganza,
jefe del Mando Sur de las Fuerzas Armadas, dijo que sus tropas
tomaron el campamento rebelde de Jabal Uhud, que ocupa unas seis
hectáreas en la zona de Panamao, aunque los comandantes del FMLI
lograron escapar.
Alrededor de cinco mil soldados,
apoyados por aviones y helicópteros y con la asesoría de Estados
Unidos, participaron desde el pasado 7 de febrero en la ofensiva
contra unos 500 rebeldes en el sur del archipiélago.
Los enfrentamientos comenzaron cuando
fuerzas del FMLI, dirigidas por Ustadz Habier Malik y Ustadz Bashiri
Jailani, atacaron varios puestos militares, al parecer en represalia
por la muerte de civiles en una operación del ejército contra el
grupo Abu Sayyaf.
Ambos comandantes son fieles a Nur
Misuari, fundador del Frente Moro de Liberación, quien firmó la
paz con el gobierno en 1996 y fue encarcelado después de
protagonizar una sublevación en noviembre de 2001.
El alcalde de la sureña ciudad de
Davao, Rodrigo Duterte, llamó al gobierno a liberar al líder del
FMLI, pero el portavoz gubernamental, Ignacio Bunye, rechazó
cualquier posibilidad al respecto.
En opinión del alcalde, Misuari
podría desempeñar un papel importante en la solución del viejo
conflicto en el sur de Filipinas.
El FMLI, Abu Sayyaf y otros
movimientos luchan desde hace varias décadas por crear un Estado
independiente en la zona meridional del archipiélago.
De acuerdo con los expertos, el
separatismo y la ingobernabilidad tienen su caldo de cultivo en la
creciente pobreza, la corrupción y la exclusión de las minorías
musulmanas en el único país asiático donde la mayoría de la
población es católica.
La presidenta Gloria Macapagal Arroyo
reconoció hoy que combatir la pobreza es la mejor manera de
erradicar la violencia.
El sur de Filipinas es el más rico
en recursos minerales y agrícolas, pero paradójicamente en esa
región siete de cada 10 familias viven por debajo del umbral de
pobreza y la esperanza de vida es la más baja de todo el país.