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Nueva hipocresía de Washington
MARIELA PÉREZ
VALENZUELA
Con
sus actuales amenazas contra Irán, Estados Unidos hace cada vez
más valedera la frase"Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago".
La máxima le cae como
anillo al dedo a las exigencias que Washington le hace a la nación
persa, a la cual presiona de diversas maneras e incluso con un
ataque militar por el supuesto desarrollo de un programa nuclear.
La Casa Blanca despliega
una feroz campaña contra Teherán. Al parecer, de nada sirvió,
dados sus fuertes intereses hegemónicos, el que se haya descubierto
públicamente la flagrante mentira que en términos parecidos
utilizó para atacar a Iraq y ocuparlo militarmente desde hace más
de un año.
Paradójicamente,
mientras el Gobierno de George W. Bush acusa a Irán de desarrollar
armas nucleares y ser una amenaza para la seguridad mundial, una
prioridad de su Administración es la fabricación de armamento
atómico, más barato, pero a su vez más poderoso y duradero.
El programa en el que
hoy trabajan científicos de Estados Unidos para la modernización y
ampliación del arsenal nuclear de ese país dejó de ser un
secreto.
Según informó la
semana anterior el diario The New York Times, el propósito de
Washington es diseñar armas atómicas más potentes y seguras, cuyo
mantenimiento represente a su vez un costo menor.
En tanto el programa
militar se ejecuta en tres laboratorios de armas en Estados Unidos —Lawrence
Livermore, Los Álamos y Sandia—, según el Times, que citó a
funcionarios federales, la secretaria de Estado, Condoleeza Rice,
advirtió otra vez a Irán sobre su programa nuclear.
Por su parte, Teherán
ha negado en reiteradas ocasiones las acusaciones norteamericanas, y
también ha dicho que si Estados Unidos se atreve a atacar su
territorio se encontrará un infierno.
Durante una reciente
visita a Israel, Rice expresó:"A todos nos preocupa el potencial
nuclear en Irán", al considerar que"sería un factor de
desestabilización y un claro problema para el sistema internacional".
Con un tono amenazador,
la Secretaria de Estado reiteró el pasado miércoles en Bruselas
que ese país tiene que cumplir sus obligaciones internacionales"o
habrán siguientes pasos y creo que todo el mundo entiende lo que
eso significa".
"Si
Irán no puede cumplir con sus obligaciones internacionales, el
estatuto de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA)
indica que Teherán debe remitirse al Consejo de Seguridad",
afirmó.
Si mentirosas fueron sus
acusaciones, igualmente falsas sonaron las palabras de Bush cuando
expresó que"los iraníes necesitan saber que el mundo libre está
trabajando en conjunto para enviar un mensaje muy claro: No
desarrollen un arma nuclear"
Cabe preguntarse:
¿Acaso el programa estadounidense no representa una amenaza para la
seguridad mundial?.
Harlan Ullmar, asesor en
asuntos militares del Centro de Estudios Estratégicos
Internacionales (CSIS), trató de justificar los planes militares
del Gobierno republicano al sostener que"hay razones de operación y
tácticas para el desarrollo de nuevas armas nucleares".
Para Ullmar, aunque por
conveniencia política la Casa Blanca debería trabajar en favor de
la reducción de los arsenales nucleares, desde el punto de vista
militar tiene sentido que desarrolle armas nuevas, utilizando para
ello el pretexto, que nadie cree, de que otros países la poseen.
De esta forma, tal y
como tiene acostumbrado al mundo, Estados Unidos va camino, además,
de incumplir con sus compromisos internacionales, ya que es
signatario de convenciones que prohíben las armas nucleares
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