BEIRUT, 14 de febrero (PL).
— El ex primer ministro libanés Rafik Hariri murió hoy como
consecuencia de un ataque con un coche bomba contra la caravana en
que viajaba en el centro de esta capital.
Según las versiones preliminares,
otras nueve personas perecieron en la detonación, entre ellas
varios guardaespaldas del político, y se calculó en un centenar
los lesionados por la detonación.
Algunas fuentes estimaron la carga
explosiva en unos 300 kilogramos de dinamita, que dejó un cráter
con un diámetro de cerca de 10 metros.
En un comunicado, los responsables
del Hospital de la Universidad Americana informaron que el antiguo
jefe del ejecutivo había llegado a ese establecimiento muerto y su
cuerpo mutilado.
La emisora Future, del propio ex
primer ministro, confirmó la información, que posteriormente
reiteraron otros medios de prensa.
Las fuentes coincidieron en que por
lo menos 20 vehículos que se encontraban en los alrededores de la
escena del suceso fueron afectados.
La policía apuntó que el atentado,
del cual nadie ha revindicado la autoría, destruyó el frontispicio
del Hotel Saint George, afectó balcones cercanos, un banco
británico y el Hotel Phoenicia.
El multimillonario Rafik Hariri,
quien abandonó la jefatura del ejecutivo en octubre del pasado
año, dirigió Líbano por tres períodos de mandato tras la guerra
civil.
Era musulmán sunita y había hecho
grandes inversiones en la reconstrucción del país, tras el
conflicto interno.
Entre 1975 y 1990 los atentados
explosivos eran comunes en el ámbito de la guerra civil, pero en la
actualidad son hechos extraordinarios.