BAGDAD, 5 de febrero (PL). — Cuatro
infantes de Marina norteamericanos perdieron la vida hoy en un
atentado con explosivo ejecutado por la resistencia iraquí cerca de
Baiji, al norte de Bagdad, informó el mando de las fuerzas de
ocupación.
La operación consistió en hacer
estallar una bomba al paso de una caravana militar estadounidense
cerca de ese poblado, ubicado en el llamado triángulo sunita.
En el parte anterior, el ejército
norteamericano había notificado dos marines muertos y otros cinco
heridos.
Medios de la prensa digital basadas
en estadísticas de la Secretaría de Defensa de los Estados Unidos
y el Comando Central (CENTCOM), apuntan que las tropas
norteamericanas han perdido más de mil 450 efectivos desde el
inicio de su guerra contra Iraq.
Las acciones guerrilleras continuaron
este sábado, a punto de cumplirse una semana de las elecciones
legislativas del día 30, y que el gobierno interino y la
administración estadounidense asumieron que podría disminuir las
tensiones.
Un funcionario del Consejo Municipal
de Bagdad fue muerto hoy en un atentado realizado por opositores a
la ocupación y al régimen impuesto por los invasores, dijeron
fuentes de las fuerzas de seguridad.
En el sur del país, cuatro soldados
iraquíes perecieron este sábado y otros tres fueron heridos —dos
de ellos con lesiones graves—, cuando miembros de la insurgencia
hicieron estallar una mina de fabricación casera al paso de una
patrulla.
La operación ocurrió en una
carretera al sur de la ciudad austral de Basora, a 500 kilómetros
al sur de esta capital, importante urbe relacionada con la
exportación petrolera de este país árabe.
En la escena política trascendió
que el Comité de Ulemas, rectores de la comunidad islámica sunita
condicionó su participación en la redacción de la nueva
Constitución a que le sean informadas fechas para la retirada de
las tropas extranjeras.
La jefatura de esa entidad sostuvo
una reunión con representantes de la ONU para abordar la situación
de este Estado árabe del Golfo Pérsico tras las elecciones del
pasado domingo.
El mayor por ciento de la comunidad
sunita boicoteó los comicios, y sus jefes religiosos calificaron de
ilegítima la consulta y sus resultados.