Médicos cubanos en Indonesia

Disciplina, cohesión y unidad para vencer las dificultades

ARNALDO MUSA y JUVENAL BALÁN (fotos)
enviados especiales

BLANG BITANG, Provincia de Aceh, Indonesia.— Quienes hayan seguido de cerca el comportamiento de la brigada médica cubana en Indonesia, lo podrían calificar de extraordinario. Pero quizás no extrañe tanto, cuando se conoce que dicho colectivo se conformó con el 75% de sus integrantes con experiencia internacional.

Brigada médica cubana en Indonesia.

Además, en una misión de este tipo es imprescindible poseer cualidades como la disciplina, entrega diaria y el sobreponerse a todas las dificultades, y desde que salió de Cuba sabía que iba a encontrar una situación muy difícil, en un país donde no existía experiencia de colaboración médica, con costumbres y religiones diferentes a las que conocía. Era necesaria la contribución de cada cual a la cohesión y la unidad del grupo.

La brigada médica cubana fue recibida a su llegada a Jakarta por funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores y de Salud de Indonesia y atendida por varias personalidades, entre ellas directivos del Centro Nacional de Cáncer Dharmais, muy amigos de nuestra Isla.

Las autoridades de Salud la destinaron a laborar en Banda Aceh, la capital de la provincia de Aceh, y, al llegar allí encontró una situación difícil, propia de las mismas condiciones y consecuencias del tsunami, que ya todos en el mundo conocen.

A partir de ese momento, el grupo médico cubano fue ubicado en el hospital militar de campaña de este distrito, que está financiado por la organización de budistas indonesios Walubi, la cual también apoya con dinero y personal voluntario a todos los campamentos de los alrededores, además de suministrar diariamente alimento a más de 10 000 personas.

El hospital militar de campaña cuenta con una consulta en la cual pueden trabajar, al mismo tiempo, cuatro o cinco especialistas; una sala de ingreso con 20 camas y un pequeño salón de operaciones.

A 600 metros se encuentra un policlínico de atención a la población, donde se pueden realizar operaciones menores. Allí tres médicos cubanos dan consulta a refugiados y vecinos del lugar, que cada vez acuden en mayor número.

Médicos cubanos laboran en un policlínico cercano al campamento militar donde viven, junto a una ONG de budistas indonesios.

Todo esto se encuentra rodeado por varios campamentos de refugiados, que, con la población local, suman unas 8 000 personas.

En general, el resto de la brigada también ha trabajado constantemente en la atención comunitaria, e impartido conocimientos dentro de los propios campamentos de refugiados, con el objetivo de prevenir determinadas enfermedades y el desencadenamiento de epidemias, como el dengue, cólera y paludismo.

Hasta el momento, en Aceh, el comportamiento de las principales enfermedades es propio del clima de este país como las respiratorias y las erupciones en la piel, especialmente en los niños, por las condiciones de vida y costumbres en las que ellos viven.

A esto se añade el hacinamiento por vivir en campamentos de refugiados. También se han visto casos de trastornos psicológicos, mentales, que tardarán algún tiempo en curarse, porque los habitantes de esta provincia, principalmente en la vecina capital, vivieron una catástrofe difícil de superar.

Relata el doctor Daniel Posada Loriga, jefe de la brigada médica cubana en Indonesia, que "hemos atendido algunos pacientes que han presentado lesiones traumáticas e incluso se ha seguido el tratamiento por nuestros ortopédicos y cirujanos".

"En el salón de operaciones se han realizado cuatro casos de cirugía menor, y hace poco salvamos la vida a un niño que delante de nuestros ojos se cayó de una moto, tuvo un serio trauma craneal con pérdida de conocimiento y presión respiratoria, y por el rápido accionar de nuestros especialistas se logró trasladarlo a una unidad de cuidados intensivos, y este niño ya se encuentra bien.

"También nuestros especialistas de Higiene y Epidemiología han realizado una eficiente labor en la eliminación de microvertederos, criaderos de mosquitos y la mala manipulación de alimentos."

Hasta el momento se han atendido poco más de 2 000 casos y posiblemente la cifra ascienda a 3 000, porque las consultas diarias van en aumento, a medida en que se conoce que hay médicos cubanos en el área.

"Es extraordinario saber cómo nuestra gente se sabe sobreponer a todas las dificultades y se siente aquí como si estuviera en una pequeña Cuba", subraya el jefe de la brigada médica cubana en Indonesia.

INTEGRANTES DE LA BRIGADA MÉDICA CUBANA EN INDONESIA

Médicos: Daniel Posada Loriga (jefe), Vivian Chávez Pérez (subjefa), Rubén Mena Guerra, Emilio Pérez Sánchez, Léster Montoro Puente, Gabriel Díaz Ramírez, Mayrene Alfonso Pérez, Edelys Molina Moreira, Jorge Luis Hernández Méndez, Pedro Luis Estrada Chacón, Wilfredo E. Rodríguez Somoza, Ariel Rodríguez Prado, Tania Bolaños Valladares, Eduardo Ojeda Timoneda, Nicolás Morales Pérez, José J. Martorel Novo, Margot Serrano Duarte y Orlando Lázaro Díaz Gómez (18). Técnicos en Higiene y Epidemiología: Jorge Moreno Saldo y Mario A. Comas Riera (2). Enfermeros: Antonio Vidal Méndez y José E. Quintero Rice (2). Electromédico: José Pedro García Cámara (1). Especialistas de LABIOFAM: Reynaldo Espino Llerena y Juan G. Bornote Romero (2).

 

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