Señales de revitalización industrial

RAMÓN BARRERAS FERRÁN

CIENFUEGOS.—Esta ciudad, por el influjo constructivo alcanzado en la Revolución, unió a su indiscutible belleza y entorno marino, un desarrollo fabril que la identifica y convierte en uno de los polos industriales más importantes del país.

Platimec consolida su eficiencia luego de reactivar la producción de tuberías, destinadas fundamentalmente a las obras vinculadas a los programas principales de la Revolución y los sistemas de riego en la Agricultura.

Mas la llegada del periodo especial, con su escasez de materias primas, piezas de repuesto y componentes esenciales, hizo que varios de los procesos de producción colapsaran o disminuyeran a niveles ínfimos, lo que originó también la reubicación laboral de muchos trabajadores.

No obstante, de manera gradual las industrias cienfuegueras han ido recuperando la vitalidad, con más voluntad y deseos de sus equipos de dirección y colectivos obreros que recursos disponibles, porque prima, sobre todo, la inteligencia y la búsqueda de alternativas viables.

En ese caso está la fábrica de tuberías plásticas y sistemas de riego Vasil Levski (conocida comercialmente como Plastimec), la que hasta hace muy poco era solo una armazón de concreto y equipamiento, condenada prácticamente a cerrar de manera definitiva.

Primero apareció una negociación con capital extranjero para producir tuberías resistentes a los fluidos calientes y fríos, después establecieron la producción de carpintería plástica e instalaron una máquina que utiliza el método de termoconformado para la fabricación de cubiertos, platos y vasos desechables, y desde el mes de febrero del pasado año reactivaron la producción de tuberías, destinadas fundamentalmente a las obras vinculadas a los programas principales de la Revolución y los sistemas de riego en la agricultura.

Al finalizar el pasado año todos los indicadores económicos y de eficiencia tuvieron un comportamiento favorable. La producción mercantil fue la más alta de los últimos siete años con solo el 60% del consumo energético planificado. Y según aseguran sus directivos, las perspectivas para el actual son muy alentadoras.

Otro tanto ocurre en la Empresa de Cereales, la que mantuvo la producción, pero con serias limitaciones debido al deterioro tecnológico del equipamiento. El pasado año montaron en esa importante fábrica una moderna línea de producción de tecnología italiana, la que garantizará la fabricación estable de unas 15 000 toneladas mensuales de harina de trigo.

También resulta significativo la estabilidad que logran la Fábrica de Pienso, la Empresa Oleohidráulica, la antigua planta de Fertilizantes Nitrogenados, responsabilizada ahora con el envase de reactivos químicos para sectores diversos de la economía cubana, entre otros objetos sociales, y la reactivación de la fábrica de cemento Carlos Marx, la que tiene en estos momentos en fase de puesta en marcha una línea que recibió una fuerte inversión.

Esa revitalización, en su conjunto, es responsable en buena medida del crecimiento en un 10,8% de la economía en esta provincia durante el pasado año. En opinión de las autoridades principales del territorio, ese porcentaje debe mantenerse en el 2005, aunque para ello resulta preciso realizar un esfuerzo notable en cada unidad de producción.

La voluntad, el tesón y el interés seguirán superando las limitaciones y las industrias cienfuegueras, símbolos del desarrollo propiciado por la Revolución, avanzarán aún más en un proceso de revitalización que alienta y estimula.

 

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