La disminución de la carga
contaminante y el aumento de la reforestación en zonas de la Sierra
Maestra, constituyen resultados principales del programa de
protección medioambiental que aplica la provincia cubana de Granma.
En la porción correspondiente del
referido lomerío, el de mayores elevaciones en el país, se
plantaron más de 17 millones de posturas de árboles en el 2004, y
quedaron habilitadas dos mil hectáreas de trochas contra posibles
incendios forestales.
Los agricultores realizan acciones de
conservación de los suelos, como la siembra de plantas y
colocación de troncos en sitios proclives a deslizamientos de
tierra.
Más de 300 brigadas manuales de
reparación de caminos también laboran en la erradicación de las
cárcavas, zanjones abiertos en los terrenos por el escurrimiento
superficial de las aguas y que pueden alcanzar grandes dimensiones.
Con vistas a desarrollar la
producción de café sin dañar los ecosistemas montañosos, se
instalan despulpadoras ecológicas y están techadas 32 cajas
colectoras de cáscaras del grano, lo cual evita que las sustancias
tóxicas lleguen, arrastradas por las lluvias, a las cuencas
hidrográficas.
En Granma el 100 por ciento de los
residuales sólidos de la cosecha cafetalera se utiliza como
fertilizante orgánico directo o en la producción de humus de
lombriz, un abono rico en nitrógeno, fósforo y calcio, y eficaz
para aumentar los rendimientos agrícolas.
Más de la mitad de la Sierra Maestra
pertenece a la provincia de Granma, y la población del área
sobrepasa los 91 mil 300 habitantes, cuya cultura medioambiental se
enriquece mediante cursos, talleres y otras vías. (AIN)