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Accidentes en la vía
No es solo cuestión de recursos
Lourdes
Pérez Navarro
El
deterioro de la red vial y el deficiente estado de la señalización
están entre los factores que provocaron el aumento del número de
accidentes en el año 2004 con respecto al 2003 en todas las
provincias, excepto en Ciudad de La Habana, Ciego de Ávila y
Matanzas.
Aunque la señalización
vertical se incrementó —fueron colocadas 18 870 y reparadas 20
043— los esfuerzos realizados no solucionan el problema, pues solo
cubrieron el 10% de las necesidades; a lo que se suma el daño y el
robo de que son víctimas tales artículos, informó Homero Crabb,
director del Centro Nacional de Vialidad, al intervenir en una
reunión efectuada ayer en la capital.
Adquirir e instalar cada
uno de estos elementos imprescindibles para la seguridad vial tiene
un costo cercano a los 40 dólares, por lo que se han buscado
alternativas más viables en su producción, entre ellas el empleo
del hormigón y de tapas de tanques recuperadas por la Unión de
Recuperación de Materias Primas. En la provincia de Granma, por
ejemplo, en calles estrechas han colocado señales en paredes con un
soporte metálico, así eliminan el pedestal y con ello barreras
arquitectónicas.
También fueron ubicadas
señales horizontales en 90,8 kilómetros de viales, de ellas 28,9
en avenidas de interés nacional; cifra esta que aún no satisface
las necesidades.
El encuentro, que
examinó el trabajo de vialidad y tránsito durante el 2004, estuvo
presidido por Carlos Manuel Pazo Torrado, ministro del Transporte, y
contó además con la presencia de Jorge Luis Sierra Cruz, miembro
del Buró Político.
Otros elementos que
pusieron en riesgo la seguridad vial —abundó el teniente coronel
Francisco Buzón Macías, jefe de la División Nacional de Tránsito—
fueron el mal estado técnico de algunos vehículos, incumplimiento
de las normas de transportación masiva, conducir bajo los efectos
de la ingestión de bebidas alcohólicas o a exceso de velocidad, no
respetar el derecho de vía y, en el caso de los motociclistas, no
utilizar casco protector.
Mencionó a los ciclos
entre los vehículos que tienen mayor responsabilidad en los
accidentes (10,6%), precedidos por los autos (32,9%), camiones
(13,3%), motos (12,2%), ómnibus (4,7%) y tractores (2,7%).
Entre las indisciplinas
habituales en que incurren los ciclistas, Buzón citó transitar a
oscuras, realizar maniobras indebidas, y la peligrosa modalidad
llamada en algunos lugares "kamikaze" y en otros "pegueta",
practicada mayormente por adolescentes y jóvenes, y consistente en
ir a remolque de ómnibus o "camellos".
El debate llegó a la
raíz del problema: la necesidad de incrementar la educación y
divulgación vial desde edades tempranas y en todos los niveles:
escuelas, centros laborales, barrios y, fundamentalmente, en el seno
de la familia.
No se trata de imponer
multas, sino de prevenir; fortalecer la disciplina vial, incrementar
la vigilancia, dedicar los recursos de que disponemos —o las
alternativas— a la impostergable tarea de disminuir la
accidentalidad. Lo que se custodia es el bien más preciado, la
vida. |