La
finca Balestena, en la localidad pinareña de San Cristóbal, fue el
único sitio de la provincia visitado por José Martí, y allí
recibirá tributo el Maestro en el aniversario 152 de su natalicio.
Trabajadores y estudiantes de las
comunidades más cercanas desarrollarán mañana 28 el tradicional
acto de homenaje ante la tarja que da fe del hecho, descubierto hace
poco más de un lustro por el historiador César García del Pino.
Balestena está ubicada en el área
de Aspiro, justo en las faldas de las montañas de la Sierra del
Rosario, donde residiera en la segunda mitad del siglo XIX la
familia de Carlos Sauvalle y Blaín, amigo del Héroe Nacional de
Cuba.
Según sostiene la investigación,
José Martí viajó al lugar para contactar con independentistas
pinareños en varias ocasiones, entre el 22 de mayo y el 17 de
septiembre de 1879, período más intenso de preparación de la
Guerra Chiquita.
Los vínculos entre ambos se remontan
incluso a antes de 1870, cuando Sauvalle dirigía el periódico
clandestino de marcado corte revolucionario, El laborante, del cual
el joven Martí fue uno de los redactores.
Tras múltiples vicisitudes, en 1871
se encuentran deportados en la metrópoli española y confraternizan
aún más, por lo que concluida la Guerra Grande y de vuelta a la
Patria, continúan el quehacer patriótico hasta la segunda
deportación del Apóstol.
Cartas, referencias bibliográficas y
deducciones lógicas corroboran las visitas del genial cubano a
Vueltabajo, vinculadas a acciones revolucionarias debido a la
cercanía de Balestena a San Diego, sede de uno de los clubes de
pinareños prestos a la lucha en preparación.
Las investigaciones de estos
periplos, nunca abordados por los biógrafos de José Martí,
incluyeron pruebas arqueológicas en las ruinas de la casa familiar,
declarada hoy patrimonio de la localidad.
(AIN)