Satisfacción popular por remodelación de escuelas

ORLANDO ALBERTO DELGADO

Constructores del municipio Perico, en la provincia de Matanzas, llevaron gran satisfacción a la comunidad con la remodelación capital del internado Ñico López para alumnos de quinto y sexto grados.

La cincuentenaria arquitectura, cuartel hasta 1958 de la guardia rural del tirano Fulgencio Batista y convertida en escuela por el gobierno revolucionario, se encuentra a la entrada de la localidad, a 170 kilómetros al este de la capital cubana.

El remozamiento y ampliación de la Ñico López es parte de las tareas reconstructivas que en la esfera educacional se desarrollan en Cuba en el marco de los programas de la Revolución y al calor de la Batalla de Ideas.

En la provincia de Matanzas se concluyeron en diciembre último 10 obras similares como saludo al aniversario 46 del triunfo de la Revolución, y ahora se trabaja en más de una veintena de centros escolares del territorio, principalmente en siete próximos a concluir.

Los padres de alumnos de zonas rurales de Perico tienen hoy una escuela más funcional, donde confortables aulas y dormitorios, biblioteca y laboratorio de computación contribuirán a la formación más integral de sus hijos, a partir de la reincorporación del plantel este viernes 28, aniversario 152 del natalicio de José Martí.

La satisfacción es mayor porque el centro tendrá un consultorio con lo imprescindible para primeros auxilios y chequeos médicos sistemáticos a estudiantes y trabajadores.

Además funcionará allí el Centro Municipal de Información sobre Documentación Pedagógica.

Perico, municipio con unos 32 mil habitantes posee 37 centros educacionales para todas las enseñanzas, incluidas la superior y especial para niños con limitaciones, y tres círculos infantiles.

También tiene escuelas de oficios, un politécnico, centros de superación integral para jóvenes, estos últimos acogidos al sistema de estudio como empleo, infraestructura total que permite formar y superarse al total de menores y adultos.

Antes del triunfo revolucionario, en Perico funcionaban solo dos escuelas públicas y cuatro privadas para hijos de padres acaudalados, más del 25 por ciento de la población era analfabeta y la mayoría de los que estudiaban no llegaban al sexto grado. (AIN)

 

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