El Servicio Sismológico Cubano
registró en el 2004 más de dos mil 200 temblores de tierra en su
mayoría asociados a la actividad telúrica local, lo que demuestra
el riesgo del archipiélago a ese fenómeno natural.
Expertos dijeron a la AIN que del
total de eventos ocho fueron perceptibles y de estos el más fuerte
fue el ocurrido en la noche del 14 de diciembre, con epicentro
próximo a las Islas Caimán, pero sentido en casi todas las
provincias cubanas.
Dadas las posibilidades tecnológicas
de la red de estaciones se registraron sismos de otras partes del
planeta, por ejemplo el de Indonesia el 26 de diciembre último y
algunas de sus réplicas, cuyos efectos fueron catalizados por
tsunamis, causando la muerte de másde 200 mil personas.
En Cuba están identificadas 11 zonas
de actividad sísmica, aunque la más significativa es la conocida
como Santiago-Baconao en el borde suroriental del país, también se
encuentran Chivirico, Cabo Cruz-Pilón, Moa-Purial,
Guantánamo-Maisí y Caimán.
Si bien el comportamiento de la
actividad sísmica se consideró normal en la etapa, la cantidad de
movimientos perceptibles fue inferior a otros períodos, lo que a
criterio de expertos está en dependencia del proceso de
acumulación y liberación de energía.
A la par de la labor instrumental se
incrementó el quehacer científico del Centro Nacional de
Investigaciones Sismológicas, con sede en la ciudad de Santiago de
Cuba, con una clara misión social de contribuir a mitigar los
efectos de un temblor de gran intensidad y preservar la vida y la
economía.