NACIONES UNIDAS, 14 de enero (PL).
— Irregularidades en el control del petróleo iraquí por parte de
la llamada autoridad provisional de la coalición ocupante volvieron
hoy aquí al examen del Consejo de Seguridad de la ONU.
Sin expectativas de que se llegue al
fondo, dicho órgano tiene ante sí serios señalamientos formulados
por auditores hace meses, que apuntan al interregno del que fuera
procónsul norteamericano, Paul Bremer.
Un informe de Jean-Pierre Halbwachs,
representante de la ONU en la Junta Internacional de Asesoramiento y
Supervisión de un titulado Fondo para el Desarrollo de Iraq,
reiteró las apreciaciones, tal vez en vano.
El mencionado Fondo se concibió para
reemplazar el sistema de ingresos por concepto de ventas de crudos
con el que operaba el extinguido Programa humanitario de Petróleo
por Alimentos.
Para tratar de garantizar una
adecuada administración se creó la Junta, pero aun así Bremer
manejó a sus anchas el principal recurso económico del país
árabe ocupado.
Al menos los auditores constataron
falta de medición en las extracciones de petróleo y expresaron
reservas sobre las declaraciones hechas por el Fondo en lo que
respecta a los recibos y pagos de efectivo.
También comprobaron incorrectos
sistemas de contabilidad y registro y desigual aplicación de los
procedimientos contractuales aplicados.
Después de mucho pedir, al fin el
organismo fiscalizador de contratos militares de Estados Unidos
presentó informes relativos al beneficio recibido por un proveedor
único que la Junta había solicitado antes.
Este último cuerpo convino en
designar un auditor independiente para analizar todo el período
comprendido desde la invasión de Iraq hasta la disolución de la
Autoridad de Bremer, el 30 de junio de 2003.
Un particular énfasis se pondrá en
identificar los contratos otorgados sin competencia en que se hayan
empleados activos del Fondo para el Desarrollo.
Pero no será hasta abril próximo
que se completará ese estudio, que de realizarse sin obstáculos y
ocultamientos, debe sacar a flote turbios negocios privilegiados de
uno de los costados de la guerra ilegal desatada contra Iraq.