BUENOS AIRES, 11 de enero (PL).
— Cuatro muertos y mil 500 evacuados causó una fuerte tormenta
que azotó la capital y otras localidades de la norteña provincia
argentina de Tucumán.
El balance de las víctimas sólo fue
divulgado oficialmente hoy, después de una tempestad con mucha
lluvia y vientos de más de 50 kilómetros por hora el domingo que
provocó la crecida de los ríos y la voladura de los techos de
decenas de viviendas.
Los fallecidos son una mujer de 45
años y su hijo de cinco, arrastrados por una inesperada fuerte
corriente del río en que se bañaban para mitigar el calor de más
de 40 grados centígrados registrado ese día.
También murió un hombre de 32
años, electrocutado al caerle encima un cable arrancado por un
árbol caído, y un niño de 13 años, absorbido por el torrente de
agua mientras pescaba.
Como consecuencia de la tormenta,
sobre todo en la capital provincial y también en algunas
localidades del interior, mil 500 personas debieron ser evacuadas a
lugares seguros.
En sus refugios, principalmente
escuelas e instalaciones deportivas, los albergados expresaron ante
reporteros de televisión lo violento e inesperado del fenómeno
natural, con 50 milímetros de agua en aproximadamente media hora.
Algunas familias no podrán regresar
a sus casas porque lo perdieron todo o casi todo, así como a modo
de medida preventiva, pues el Servicio Meteorológico Nacional
pronostica condiciones climáticas similares para el próximo
viernes.