El "milagro" de Sancti Spíritus

El territorio espirituano alcanzó en el 2004 la más baja tasa de mortalidad infantil de una provincia cubana en todos los tiempos

JUAN ANTONIO BORREGO
FOTOS: VICENTE BRITO

Habría que oír a Berta Bombino contar lo que vio hace medio siglo en el hospital general de Sancti Spíritus, donde trabajaba como auxiliar de enfermera, para saber a ciencia cierta lo que significa hoy la tasa de mortalidad infantil de 3,3, alcanzada por esta provincia en el recién finalizado 2004.

Durante el 2004 la provincia espirituana alcanzó un índice de bajo peso al nacer de solo 4,2%.

En aquellos tiempos, según estadísticas oficiales, la entonces región espirituana disponía de ese solo hospital, y el índice de mortalidad en menores de un año rondaba los 60 fallecidos por cada mil nacidos vivos, cifra que a la luz de los resultados actuales parece extraída de los anales del primitivismo.

Sancti Spíritus acaba de cerrar el 2004 con una tasa que representa su propio récord, que no ha sido alcanzado nunca antes por otro territorio del país y que constituye un sueño para el continente americano, el Tercer Mundo e incluso para muchas naciones económicamente poderosas.

En este lapso los espirituanos no reportan muertes maternas, exhiben igualmente un índice de bajo peso al nacer de 4,2% y una tasa de mortalidad fetal tardía de 9,8, registros sobresalientes a nivel de nación.

Tales hechos pudieran parecer hijos de la casualidad o del milagro, mucho más para una provincia surgida hace apenas 28 años y considerada de menor desarrollo en comparación con otras del país, sin embargo las autoridades del sector tienen muy bien claras todas sus cuentas.

¿DÓNDE ESTÁ EL SECRETO?

Fuentes del Ministerio de Salud Pública en Sancti Spíritus, coinciden en que dichos resultados han sido posibles gracias a la eficiencia y a los niveles de calidad logrados tanto por los sistemas de atención primaria al paciente como por el seguimiento especializado a las embarazadas.

En tal sentido resulta decisiva la labor de los hogares maternos, del Centro de Genética Médica y del personal de los hospitales provinciales gineco-obstétrico y pediátrico, muy especialmente de las salas de perinatología, neonatología e intensiva. Sus trabajadores han decidido la vida de decenas de niños en estos centros.

Sobran cifras para ilustrar lo anterior, sin embargo a modo de ejemplos la Dirección Provincial de Salud expone dos. El primero: tan bajo índice de mortalidad infantil se logra a pesar de que alrededor del 30% de las gestantes presentó algún tipo de riesgo obstétrico (embarazo precoz, hipertensión arterial, antecedentes de bajo peso, problemas socio ambientales, entre otros); el segundo: en el año recién concluido fueron salvados seis niños que nacieron con menos de 1 000 gramos de peso, es decir que no llegaron a 2,2 libras.

La interrelación entre la atención primaria y secundaria de Salud, el asesoramiento genético a la pareja, la acción comunitaria y el trabajo intersectorial de organizaciones y entidades involucradas en el Programa de Atención Materno Infantil —se incluyen las brigadistas sanitarias de la FMC, la ANAP y los CDR— también desempeñaron su papel en dicha conquista.

JATIBONICO, CERO MUERTES

En toda la provincia espirituana los mejores resultados los alcanzó el municipio de Jatibonico, que con más de 450 nacimientos, mantuvo en cero el número de defunciones en niños menores de un año.

Arturo Álvarez, vicedirector de Asistencia Médica en aquel territorio, no admite casualidades al abordar el asunto: "Aquí y en toda la provincia se ha aumentado mucho la calidad del embarazo, se trabaja por evitar los riesgos preconcepcionales, se hace un seguimiento muy riguroso de cada caso y ha crecido la cultura científica en médicos y en pacientes".

Y como para confirmarlo, en la calle Rosario espera la sonrisa de Antonio Enrique. Él es solo uno de los más de 4 800 nacimientos ocurridos en Sancti Spíritus durante el 2004. Hijo de una madre de 37 años, desembarcó en la vida hace poco más de cuatro meses y a estas alturas, con sus piruetas en la cuna, ya es capaz de alborotar a medio mundo.

 

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